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Economía

El alza de la carne golpea a las familias en medio de mayores exportaciones y menor oferta interna

Desde el eslabón intermedio, Sergio Alanoca, promotor y preventista de la empresa La Estancia, coincidió en que la exportación presiona al mercado interno, pero subrayó el aumento general de costos.
27 de febrero, 2026 - 16:44
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Foto archivo: Abi
Foto archivo: Abi

La Paz, 27 de febrero de 2026 (ANF).- El precio de la carne de res en los mercados de La Paz se mantiene en niveles históricamente altos y sin señales claras de retroceso, entre diversos factores: la expansión sostenida de las exportaciones, una oferta interna restringida, mayores costos en la cadena y un esquema de libre mercado sin controles efectivos.

El Gobierno rechaza que la política exportadora sea la causa central y atribuye el encarecimiento a la especulación y a la intermediación.

La Agencia Fides conversó con productores, intermediarios y analistas para tratar el problema de los precios en el mercado interno.

Jesús Uchani, dirigente de la Federación de Carniceros de La Paz, sostuvo que el problema es estructural y se arrastra desde el origen de la cadena. “El principal motivo es la priorización de las exportaciones. El ganadero prefiere cuidar su ganado y venderlo a empresas exportadoras antes que al mercado interno, y eso nos deja con poca oferta”, afirmó en contacto con ANF. 

A diferencia del pollo —cuyo precio cayó por sobreproducción de Bs 30 hasta Bs 15—, en la carne de res no existe suficiente volumen para abastecer el consumo local, lo que deja el precio librado a la oferta y la demanda, apuntó.

Uchani remarcó que los carniceros son el último eslabón y reciben el producto ya encarecido. Dijo que, desde el inicio del actual gobierno, el kilo gancho subió entre 6 y 8 bolivianos, un incremento que se traslada inevitablemente al mostrador. 

Hoy, la carne de confinamiento de Santa Cruz se vende entre 80 y 90 bolivianos el kilo de pulpa, mientras que la carne criolla del altiplano muestra una leve baja, situándose entre 70 y 76 bolivianos, influida por la reducción del contrabando a la inversa hacia Perú tras la depreciación del peso peruano. 

“Por los precios altos, las ventas están bajísimas, apenas vendemos el 20% de lo que se vendía hace cuatro o cinco años”, advirtió.

Carne de baja calidad en La Paz

En la misma línea, Roger Aranda, secretario general del sindicato gremial de carniceros de venta al detalle de La Paz, afirmó que la exportación sin control disparó los precios hasta en un 300% en comparación con años anteriores. 

“Antes comprábamos el kilo gancho entre 22,50 y 24 bolivianos; ahora está entre 47 y 51, dependiendo de la calidad”, detalló el dirigente a ANF. 

Según Aranda, los ganaderos nivelan el precio interno al mismo valor que reciben por exportar, lo que deja fuera de competencia al mercado local.

Aranda también apuntó a los costos logísticos y al combustible, pero enfatizó la falta de control estatal. Incluso denunció un conflicto de intereses, al señalar que autoridades del área productiva, refiriéndose a ministros de Estado, estarían vinculadas al sector ganadero afiliado a la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz). 

El impacto, dijo, no solo es económico sino también cualitativo. “La carne que llega a La Paz ha bajado de calidad; muchas veces es de tercera y se la vende como de primera”. Las ventas, estimó, llegaron a caer hasta en 95%, obligando a las familias a comprar por valor y no por kilo.

Desde el eslabón intermedio, Sergio Alanoca, promotor y preventista de la empresa La Estancia, coincidió en que la exportación presiona al mercado interno, pero subrayó el aumento general de costos. Explicó que los alimentos para el ganado y las tarifas de faenado subieron, elevando el kilo gancho desde el origen. 

“A nosotros la carne de primera nos llega de Santa Cruz a unos 49 bolivianos el kilo, con flete incluido, y la entregamos a 51. Ese margen cubre sueldos y gastos administrativos”, aclaró a ANF, rechazando que el intermediario sea el principal responsable del encarecimiento.

Alanoca distinguió, además, entre calidades y procedencias. Dijo que la carne cruceña de confinamiento es la más cara y no baja, mientras que la del Beni resulta más accesible, con un kilo gancho cercano a los 44 bolivianos. Sin embargo, reconoció que al consumidor final la pulpa puede llegar hasta 90 bolivianos. Indicó que, por la subida de precios, el movimiento semanal de su empresa cayó hasta un 50%.

Desde la producción primaria, Marco Viracocha, pequeño ganadero y asesor en San Borja, cuestionó esa lectura y colocó la lupa sobre la intermediación. “En el Beni despachamos el kilo gancho de macho a 45 o 46 bolivianos, y el de hembra a 35 o 36. No se justifica que en la ciudad llegue a 80 o 90”, sostuvo en declaraciones a ANF. 

“Ganancia excesiva”

El analista económico Martín Moreira ofreció una lectura más crítica: atribuyó el elevado precio a la especulación, el agio y la ausencia de regulación estatal. 

“Mientras Bolivia exporta carne a China a 45 o 50 bolivianos el kilo, al consumidor boliviano se le vende a 80 o 90. Hay una ganancia excesiva que se reparte entre productor, intermediario y vendedor”, afirmó a ANF. 

Moreira recordó que antes el Estado priorizaba el abastecimiento interno y exportaba solo el excedente; hoy, dijo, ocurre lo contrario, encareciendo la canasta familiar. A su juicio, el mercado quedó a merced de actores con poder, sin una autoridad que defienda al consumidor.

El Gobierno de Rodrigo Paz sostuvo que la liberación de las exportaciones no es la causa del alza y que el abastecimiento interno está garantizado. Según el Ejecutivo, los envíos al exterior se autorizan solo una vez cubierta la demanda nacional, y los incrementos responden principalmente a prácticas especulativas y a la intermediación. 

Además, defiende la apertura de mercados como una vía para generar divisas y fortalecer la producción, con el compromiso de incrementar la oferta para no presionar los precios internos.

Desde el sector ganadero cruceño, el presidente de Fegasacruz, Walter Ruiz, dijo en declaraciones previas a medios locales que el productor primario no define el precio al consumidor final. Indicó que el precio responde a toda la cadena de valor y a variables externas fuera del control del productor, remarcando que industria, intermediarios y comercializadores configuran el valor final. ANF buscó la versión de Fegasacruz, y pese al compromiso del presidente, no fue atendido.

Los datos oficiales muestran, sin embargo, un crecimiento acelerado de las exportaciones. Según el Instituto Nacional de Estadística, con cifras procesadas por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Bolivia pasó de exportar 17,4 millones de kilos de carne bovina en 2021 (por 91 millones de dólares) a 44,7 millones de kilos en 2024 (170,4 millones de dólares), con proyecciones que superan los 193 millones en 2025. 

China es el principal destino, concentrando más del 90% del valor exportado, aunque también crecieron los envíos a Ecuador, Perú y otros mercados.

/FC/JA
 

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