La Paz, 11 de junio de 2026 (ANF).- En un contexto marcado por el incremento constante del precio de los alimentos y desabastecimientos en mercados, mantener una alimentación equilibrada se ha convertido en uno de los principales desafíos para las familias paceñas. Sin embargo, una dieta saludable no necesariamente depende de productos costosos, sino de una adecuada combinación de alimentos disponibles, afirmó Marlene Azurduy, presidenta del Colegio de Nutricionistas Dietistas del Departamento de La Paz.
La especialista explicó a ANF que muchas familias, especialmente las responsables del hogar, han debido replantear sus hábitos alimentarios y desarrollar nuevas formas de preparar comidas con recursos limitados, priorizando productos naturales frente a alimentos ultraprocesados, que además suelen tener precios elevados.
Azurduy señaló que una alimentación balanceada puede construirse combinando cereales, leguminosas, verduras, frutas y fuentes de proteína accesibles. En ese sentido, recomendó aprovechar productos de temporada y realizar compras en ferias barriales y mercados populares, donde los precios suelen ser más bajos.
Entre las alternativas para reemplazar la carne sin afectar el aporte proteico, destacó la combinación de leguminosas —como lentejas, porotos, garbanzos, tarwi, arvejas y habas secas— con cereales como arroz, quinua, maíz o trigo, ya que esta mezcla mejora la calidad nutricional de las proteínas consumidas. También mencionó al huevo como una opción completa y accesible.
Respecto a los alimentos locales de mayor valor nutricional y menor costo, recomendó revalorizar productos tradicionales como papa, oca, camote, papalisa, quinua, cañahua y verduras de temporada. Asimismo, resaltó el aporte de frutas como mandarina, naranja, toronja y papaya, especialmente durante el invierno por su contenido de vitamina C.
La nutricionista también sugirió innovar en la cocina para reducir desperdicios: reutilizar verduras en sopas, tortillas o rellenos y preparar hamburguesas caseras, ensaladas o cremas a base de leguminosas.
Advirtió que alimentos nutritivos y económicos como la avena, el pito de cañahua, el amaranto, el tarwi y la quinua suelen ser subestimados frente a opciones de menor valor nutricional.
Como recomendación final, Azurduy llamó a mantener variedad dentro de las posibilidades de cada hogar, evitar compras impulsivas y fortalecer la preparación de alimentos en casa.
“En tiempos de crisis, la mejor inversión sigue siendo una alimentación saludable. Volver a nuestros alimentos tradicionales, planificar las compras y evitar el desperdicio son herramientas fundamentales para cuidar la salud de nuestras familias”, apuntó.
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