Ir al contenido principal
 

Opinión

!!!Es la delincuencia organizada transnacional!!!

8 de Junio, 2026
Compartir en:

Nuestro país enfrenta nuevamente un doloroso proceso de destrucción y sadomasoquismo colectivo caracterizado por inmisericordes bloqueos de caminos impidiendo la circulación de productos de primera necesidad, medicinas e insumos; destrucción de bienes y hasta causando el fallecimiento de personas en situación de extrema vulnerabilidad. En realidad, nos ha puesto a todos en esa situación, además de vaciar de contenido nuestro derecho al libre desarrollo de la personalidad, pues con su sistemática violencia impide que cada uno viva conforme sus decisiones, necesidades y posibilidades, obviamente sin afectar la vida de otros.

La agresión que sufrimos los aproximadamente 12 millones de bolivianos por esos grupículos de delincuentes es de tal magnitud que insisto, se trata del delito de exterminio previsto por el Estatuto de Roma para la Corte Penal Internacional al estar ante flagrantes actos cometidos como parte de un ataque generalizado o sistemático contra la población civil y con conocimiento de dicho ataque, que implica la comisión múltiple de esos actos según la política de una organización que comprende la imposición intencional de condiciones de vida, privación del acceso a alimentos o medicinas para causar la destrucción de parte de una población.

A la vista del desastre, muchos exigen “mano dura” entendiendo que implicaría la declaratoria del estado de excepción – la ley reglamentaria avanza y seguramente al momento de publicación de esta opinión estaría publicada y vigente- aunque en mi anterior columna brindé mi postura sobre sus reales posibilidades constitucionales incluyendo las contradicciones o intenciones del Constituyente y así, se plantean soluciones o por lo menos salidas incluyendo el aguante ¿hasta dónde más? y hasta el inicio -jueves 11- de la máxima fiesta del fútbol, etc.

Todos analizamos el triste panorama y pergeñamos al menos una salida si es que no solución. En esa línea, uno no puede con su formación, los Abogados solemos pensar muy cartesianamente en empezar por identificar las causas del problema (relación causa / efecto) lo que conduce inevitablemente a escudriñar que en el caso concreto -lo ocurrido por ejemplo en el intento de desbloqueo de San Julián, lo prueba más allá de toda duda razonable pues involucra armas de fuego que no son de salón- nos lleva a que usted, yo, nosotros, es decir los ciudadanos bolivianos somos rehenes de un enfrentamiento que no tiene intenciones sociales o económicas reivindicativas (que podrían ser apreciadas y hasta apoyadas por parte de la población) sino estamos ante un intento de captura del estado, por parte de la delincuencia organizada transnacional capitaneada por el narcotráfico, minería ilegal, contrabando, etc. 

El tirano de Orinoca es un actor seguramente de reparto en el tema, pero supera y en mucho sus reales posibilidades más allá de sus “habilidades” harto conocidas, espoleada por su desesperación ante los evidentes requerimientos de la justicia interna y los que mucho se especula, habría desde el “imperio”, al que tanto le teme.  

Como expone el prestigioso periodista de investigación Leonardo Coutinho (https://www.infobae.com/america/opinion/2026/05/26/bolivia-no-enfrenta-una-protesta-es-una-reaccion-del-estado-narco-fundado-por-evo-morales/) que escribió “El espectro de Hugo Chavez” (Ed. Nemo. 2018, Sao Paolo”) desnudando entre otros cómo el socialismo del S. XX entregó sus estados a la delincuencia organizada transnacional incluyendo a Bolivia; sostengo que nuestro país no vive una “simple” crisis social, económica o política producto del descontento popular, sino detrás de los disturbios está el crimen organizado, que se rehúsa a perder el control del país. Su componente fundamental no es la ideología o el descontento de quienes habrían votado por el Presidente y su inefable Vice, sino es el crimen organizado que se resiste a perder el control del estado. 

Las actuaciones del gobierno de Rodrigo Paz con todas sus luces y sombras contra la DOT (Ej: captura de Marsett) están generado esa reacción pues el socialismo del S.XX nos convirtió en un estado narco, muy sofisticado y peligroso bajo el uso de capacidades estatales, diplomáticas, militares, policiales, territoriales y logísticas, en herramientas funcionales a una economía criminal, con objetivos políticos. 

A eso nos estamos enfrentando y como dice el experto, se trató de una forma de poder que combinaba ideología, petróleo, inteligencia cubana, narcotráfico, redes diplomáticas, propaganda y desestabilización. En esa matriz, Bolivia no apareció como periferia. Aparecía como engranaje. Venezuela era la plataforma política. Cuba, la arquitectura estratégica y Bolivia, uno de los territorios donde la coca, los sindicatos, la frontera, la aviación y el poder revolucionario pudieron encontrarse. Es que: “La frágil institucionalidad boliviana no se enfrenta solo a una protesta. Está enfrentando a una vieja maquinaria de desestabilización que aprendió a esconder el crimen detrás de la revolución. Y si América Latina vuelve a mirar tarde, como tantas veces hizo, descubrirá que el problema no era apenas Evo Morales, sino un sistema que se adapta a cada uno de nuestros países y que resiste morir”. Leonardo COUTINHO

Arturo Yañez Cortes

   

Opinión

ROLANDO TELLERIA A.

¿Condenados?

ROLANDO TELLERIA A.
WILLIAM HERRERA ÁÑEZ

Tratado sobre la estupidez

WILLIAM HERRERA ÁÑEZ
AGUSTÍN ECHALAR ASCARRUNZ

Bloqueos

AGUSTÍN ECHALAR ASCARRUNZ