La Paz, 8 de julio de 2025 (ANF).- La ayuda humanitaria, concebida como un acto de solidaridad y asistencia básica, se ha transformado en la Franja de Gaza en una trampa mortal. Así lo denuncian activistas de Derechos Humanos que observan con alarma cómo el ejército israelí dispara contra civiles desesperados por conseguir alimento.
Yolanda Herrera, vicepresidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia, condena lo que considera una “matanza disfrazada de asistencia humanitaria”. “Como humanidad no podemos permitir que la distribución de alimentos se convierta ahora en un campo de ejecución de una población indefensa”, afirmó a ANF.
Herrera subrayó que Israel, en su condición de potencia ocupante, está obligado por los convenios de Ginebra a proteger a la población civil. “Disparar contra quienes buscan ayuda es violar flagrantemente el derecho internacional humanitario”, sostuvo.
La activista boliviana insistió en que esta situación ha sido ya señalada por la ONU y por cientos de organizaciones de derechos humanos. “No se trata de política, se trata de humanidad”, recalcó.
Desde la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, Herrera anunció que exigirán investigaciones internacionales y un acceso inmediato y libre a la ayuda humanitaria que está siendo obstruida. “Mientras el pan cueste la vida, seguiremos denunciando”, dijo.
En la misma línea, Save The Children advirtió que la situación en Gaza es insostenible. Bajo el título “Hambruna o tiroteos: Esta no es una respuesta humanitaria”, la organización denunció que los palestinos enfrentan una disyuntiva imposible: morir de hambre o recibir disparos mientras buscan alimento.
El número de puntos de distribución de ayuda, que durante la tregua temporal ascendía a 400, ha sido reducido a solo cuatro, todos controlados por el ejército israelí. Dos millones de personas viven ahora en zonas superpobladas y militarizadas.
Solo en las últimas cuatro semanas, más de 500 personas fueron asesinadas y casi 4.000 resultaron heridas intentando acceder o distribuir alimentos. Save The Children advirtió que las fuerzas armadas israelíes disparan rutinariamente contra civiles desesperados.
La organización acusó al gobierno israelí de desmantelar deliberadamente el sistema humanitario a través de bloqueos y restricciones, para mantener un ciclo de desesperación, peligro y muerte.
Pese a la disposición de actores humanitarios para asistir a gran escala, el bloqueo israelí impide casi cualquier operación significativa. La situación humanitaria en Gaza se desmorona a un ritmo alarmante.
Para Miguel Miranda, responsable del equipo de incidencia en Derechos Humanos del Centro de Documentación e Información de Bolivia (Cedib), lo que ocurre en Gaza es un crimen contra la humanidad. “El ejército israelí ha quebrantado todos los límites del derecho internacional humanitario”, advirtió en contacto con ANF.
Miranda considera que Israel actúa con impunidad gracias a la complicidad de Estados Unidos y la Unión Europea. “Algunos son cómplices explícitos, otros lo son por su silencio”, denunció.
Desde su análisis geopolítico, Miranda afirmó que Israel fue creado como un enclave occidental en Medio Oriente, región estratégica por sus recursos energéticos. “Lo que está en juego no solo es Palestina, sino el orden internacional de los Derechos Humanos”, aseguró.
El representante del Cedib destacó que el genocidio actual representa una grave crisis del sistema internacional construido tras la Segunda Guerra Mundial. “La Declaración Universal de los Derechos Humanos está siendo violentada a plena luz del día”, lamentó.
Miranda concluyó que la comunidad internacional no puede seguir indiferente y que este escenario no se trata solo de sensibilidad, sino de racionalidad. “Permitir este tipo de masacres puede conducir al colapso de la humanidad”, enfatizó.
Yolanda Herrera, por su parte, añadió que las imágenes que circulan por redes sociales muestran con crudeza la realidad en Gaza: mujeres, niños, ancianos y personas con discapacidad abatidos mientras intentan acceder a comida.
“Lo que está ocurriendo son delitos de lesa humanidad”, declaró. También mencionó que Amnistía Internacional ha documentado el impacto específico sobre los sectores más vulnerables de la población.
Herrera criticó duramente el modelo actual de distribución humanitaria implementado en Gaza, que consideró “una masacre disfrazada”. Citó denuncias de organizaciones como Médicos Sin Fronteras, que advierten sobre la ilegalidad de las restricciones impuestas.
“No se puede seguir normalizando esta barbarie”, afirmó. “La ayuda humanitaria no puede estar condicionada ni restringida de forma que se convierta en un riesgo de muerte”.
Además, alertó que el silencio de los Estados puede ser leído como complicidad. “No podemos permitir que la historia recuerde este momento como una vergüenza de la humanidad”, afirmó.
Save The Children ha unido su voz a la de más de 130 organizaciones no gubernamentales que exigen el fin del programa de distribución militarizado, el restablecimiento del sistema de coordinación de la ONU y el levantamiento del bloqueo israelí.
Según la ONG, la situación es crítica: el sistema humanitario fue reemplazado por una alternativa militar que no protege a los civiles ni satisface sus necesidades básicas.
En su reporte, Save The Children afirma que más de 100 días después de reinstaurado el bloqueo total, las condiciones de vida en Gaza se deterioran más rápido que en cualquier otro periodo del conflicto reciente.
La organización recuerda que miles de vidas podrían salvarse si se permite actuar a las agencias humanitarias con experiencia y acceso sin restricciones.
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