Ir al contenido principal
 

Nacional Política

Exministro, sobre el genocidio de Israel en Gaza: “Nunca la humanidad ha visto tanta barbarie, tanta impiedad”

Desde la comunidad internacional, la secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, exigió el cese inmediato de transferencias de armas a Israel. “La supervivencia de 2,2 millones de palestinos depende de ello”, afirmó.
26 de junio, 2025 - 12:05
Compartir en:
Palestinos llevan en una manta el cadáver de un hombre muerto en un ataque israelí. Foto: RFI
Palestinos llevan en una manta el cadáver de un hombre muerto en un ataque israelí. Foto: RFI

La Paz, 26 de junio de 2025 (ANF).- “Nunca la humanidad ha visto tanta barbarie, tanta impiedad, un genocidio contra un pueblo”, sentenció José Pimentel Castillo, exdirigente minero y exministro en el gobierno de Evo Morales, al referirse al asedio militar y humanitario que enfrenta la población palestina en la Franja de Gaza.

Para Pimentel, el objetivo de Israel no es otro que arrasar con todo vestigio de vida palestina para, después, transformar el territorio en un espacio de recreación para las élites globales. “Quieren hacer playas de turismo para que disfrute la gente de dinero”, denunció en contacto con ANF.

El gabinete de seguridad israelí aprobó en mayo de 2025 un plan de guerra que contempla la ocupación permanente de Gaza. La medida fue precedida por declaraciones de Donald Trump, que sueña con el Premio Nobel de la Paz, quien en febrero expresó su intención de que Estados Unidos controle el enclave y lo convierta en la “Riviera de Medio Oriente”.

“Estamos enfrentando a un monstruo que no tiene consideración para nada”, dijo Pimentel. Recordó que ni las resoluciones de Naciones Unidas, ni los pronunciamientos de países de la Unión Europea ni de países como China, Rusia o Corea del Norte, han logrado frenar la ofensiva israelí.

“Lo que detiene una intervención directa es el miedo a una guerra nuclear. Israel posee armas nucleares y eso frena a los gobiernos, aunque condenen el genocidio”, reflexionó el exministro.

En Bolivia, los gestos de solidaridad han sido simbólicos y aislados. “Se han izado banderas, hecho mítines, pero no hay un compromiso mayor de la sociedad ni de las instituciones”, lamentó Pimentel.

Desde su perspectiva, esta indiferencia revela la degradación de la política nacional: “No hay programas, no hay valores, ni capacidad para mirar el dolor humano más allá de una encuesta o un discurso vacío”.

Pimentel recordó que Israel fue admitido en la ONU con fronteras claramente delimitadas, pero luego inició una política expansionista “permanente”, que ha despojado progresivamente a los palestinos de su territorio.

Para José Luis Álvarez, dirigente del magisterio paceño, la creación del Estado de Israel respondió a los intereses estratégicos de Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial. “Se trataba de controlar el Medio Oriente y los hidrocarburos”, afirmó a ANF.

Álvarez advirtió que la masacre en Gaza está directamente vinculada con las tensiones comerciales globales. “Estados Unidos quiere controlar los recursos de la Franja, y con el pretexto de la seguridad y la democracia, perpetra un genocidio y amenaza a Irán”.

El dirigente sindical rechazó cualquier intervención extranjera en los asuntos de otro país. “Los pueblos deben decidir su destino. Nadie tiene derecho a bombardear en nombre de la democracia o la seguridad nacional”.

Afirmó que la lucha palestina es por soberanía, y criticó lo que calificó como “hipocresía imperialista”. “Estados Unidos no combate las armas nucleares por la paz, sino para mantener su hegemonía mundial”, subrayó.

Desde la comunidad palestina en Bolivia, Ayman Altaramsi denunció que más de 400.000 personas están siendo asediadas sin acceso a agua, alimentos ni medicamentos. “Es una masacre, un genocidio apoyado por Estados Unidos y Europa”, declaró a ANF.

Altaramsi acusó a Israel de practicar limpieza étnica con fines territoriales y económicos. “La guerra es para robar el gas natural descubierto en la Franja y para expulsar a la población palestina”, denunció.

Recordó que en febrero Trump habló abiertamente de sacar a los gazatíes del enclave. “Esto no es una guerra. El pueblo palestino no tiene ejército, ni tanques ni aviones. Es una resistencia frente a un invasor armado hasta los dientes”, aseguró.

Según Altaramsi, las bombas lanzadas por Israel sobre Gaza superan en potencia a las usadas en Hiroshima. “No hay precedentes de tanta destrucción en tan poco tiempo”, indicó.

El dirigente minero Lucio Gonzales se pronunció también contra el accionar israelí. “No es cierto que Hezbolá o los otros grupos sean terroristas. Son resistencia legítima ante una ocupación brutal”, sostuvo.

Gonzales calificó las acciones de Israel como “asesinas y antihumanas”, y respaldó la lucha palestina por el derecho a consolidar su territorio.

Desde la comunidad internacional, la secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, exigió el cese inmediato de transferencias de armas a Israel. “La supervivencia de 2,2 millones de palestinos depende de ello”, afirmó.

Callamard urgió a Estados Unidos a presionar a Israel para levantar todas las restricciones impuestas en Gaza y lograr un alto el fuego inmediato.

El 18 de marzo, Israel rompió una tregua con bombardeos masivos que dejaron más de 400 muertos, muchos de ellos niños, y al menos 600 heridos.

La ofensiva comenzó tras el ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023, donde murieron unas 1.200 personas en Israel. Desde entonces, más de 54.000 palestinos han sido asesinados, la mayoría civiles.

La Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), creada por Israel y exmilitares estadounidenses, intenta suplantar a la ONU en la distribución de ayuda. Sin embargo, ha sido señalada como cómplice de la represión contra civiles que buscan alimentos.

El uso del término “genocidio” es especialmente simbólico en este contexto, pues Israel fue fundado tras el Holocausto. Sin embargo, múltiples organismos internacionales han coincidido en que sus acciones contra Gaza constituyen un crimen de lesa humanidad.

La Corte Penal Internacional (CPI) ha emitido órdenes de arresto contra el primer ministro Netanyahu y el exministro de Defensa Yoav Gallant por crímenes contra la humanidad.

CPI emite órdenes de captura contra Netanyahu, Gallant y un líder de Hamás, acusados de crímenes de guerra. Foto: France 24

Donald Trump, en su segundo mandato, firmó una orden ejecutiva que sanciona a la CPI por considerar “ilegítimas” sus investigaciones contra Estados Unidos e Israel.

La Corte Internacional de Justicia (CIJ) ha instado en varias ocasiones a Israel a abstenerse de todo acto de genocidio. Las órdenes son vinculantes, pero Israel no las ha acatado.

En América Latina, los presidentes Gabriel Boric, Lula da Silva y Gustavo Petro han acusado a Israel de cometer genocidio. “No comerciamos con un Estado genocida”, declaró Pedro Sánchez desde España.

El conflicto ha dividido también a la sociedad israelí y a la diáspora judía. Algunas voces judías han comenzado a referirse al genocidio en Gaza como una traición a los valores fundacionales del propio Estado de Israel.

Mientras tanto, la ofensiva continúa. Y desde Bolivia, desde Palestina y desde las organizaciones de derechos humanos, se alza una exigencia urgente: detener la barbarie, porque la humanidad no puede permitirse mirar a otro lado.

Donald Trump respalda política y militarmente a Israel. 

/FC/
 

Comentarios

Articulo sin comentarios

Opinión