La Paz, 24 de mayo (ANF).- Tras cinco meses de polémica, la gestión transitoria del alcalde paceño Omar Rocha llega a su fin. Desde que asumió funciones a principios de año, la autoridad protagonizó y encaró al menos cuatro grandes hechos que generaron importantes repercusiones. Memes, comentarios en las redes sociales y protestas, las reacciones no se hicieron esperar.
“Collita”, una pieza “oficial”
Los primeros cuestionamientos se conocieron tras conocerse que Rocha buscaba una norma para que en todas las unidades educativas del municipio se cante cada lunes y en actos cívicos la popular canción “Collita”, del grupo Wara. En efecto, el famoso tema fue declarado himno cultural de La Paz en 2013, pero la ordenanza no especificaba otras obligaciones.
El libro Baldor, con mensaje político
La autoridad denunció después que el libro escolar “Algebra de Baldor”, adquirido en la gestión municipal anterior. El libro exponía en su contratapa una fotografía de su antecesor, Luis Revilla, y una breve presentación; la queja de Rocha se centraba en que el texto estaba impreso en otro país y que colocar la foto de Revilla era una manera de hacer propaganda. Esta situación hizo que la distribución del libro se demorara.
Cruces de opiniones en la red
A la par de esta situación, la gestión transitoria presentó un nuevo logotipo para la imagen institucional de la Alcaldía. Opositores denunciaron que el nuevo diseño, que se supone iba a estar en material de escritorio, chalecos y otros, iba a generar un costo de 5,5 millones de bolivianos. En Twitter los usuarios comenzaron a utilizar masivamente las etiquetas #FueraRocha o #derROCHAdor para expresar su opinión.
En el cruce de frases, Rocha dijo: “Realmente eres incomprensible e hipócrita ME INSULTAS y no quieres recibir un beso de retorno”. A los pocos días la autoridad cerró su cuenta en Twitter. Después se supo que ese gasto de 5,5 millones de bolivianos no se realizó.
Protestas por despido
Otro problema que la autoridad tuvo que enfrentar a nivel más administrativo fue con los trabajadores municipales, quienes realizaron protestas y hasta tomaron oficinas ediles en demanda de inamovilidad funcionaria y garantías de convenios laborales. El conflicto duró al menos tres días y se apaciguó con la aprobación de una resolución.
La gestión transitoria del expresidente del Concejo Municipal de La Paz concluye en los próximos días para dar paso a la nueva administración a la cabeza del reelecto alcalde Luis Revilla, que ahora ingresa con su propia sigla política, SOL.BO.
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