La información fue proporcionada por la representante del PNUD en Bolivia, Luciana Mermet, quien señaló que desde este organismo se reconoció la primera respuesta a la emergencia como muy positivo, y que en la evaluación se consideraron condiciones climáticas como la sequía que pronunciaron los fuegos, más de lo normal.
“Seremos concretos; el tema de los incendios es parte del manejo forestal, en cualquier plan hay presencia de quema, hay que hacer una buena evaluación, hay sequías pronunciadas que han generado condiciones más críticas (…). Pero tengamos conciencia que hay que trabajar sobre esta tensión entre desarrollo y conservación, y desde el PNUD vamos a acompañar para que haya buena evidencia y el Estado boliviano pueda tomar las decisiones correctas”, señaló.
Mermet dijo que desde el PNUD se ha planteado de manera central trabajar en un esquema de recuperación temprana, de mediano y largo plazo para mirar todas las funciones ambientales y sociales que tiene el bosque en el área chiquitana. "Siempre hay una tensión en todos los países del mundo entre desarrollo y conservación que es algo que se debe incorporar como variable constante en los modelos económicos y sociales de los países y debemos mirar cuáles son esos equilibrios ideales", dijo.
En ese marco señaló que desde el PNUD se comprometieron $us 150 mil para la llegada de expertos y expertas en manejo de incendios, agua biodiversidad, ecologistas que puedan mirar de manera integral, "y vamos a coordinar con otros actores de la cooperación que también están interesados en un esquema ordenado de evaluación de daños y necesidades que no solo se remitan a lo ambiental”.
Según la evaluación realizada por la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN) a partir de imágenes de satélite -Sentinel-2, MODIS y VIRSS- hasta el 24 de agosto de 2019, las cifras de áreas quemadas siguen en aumento en todo el país. A nivel nacional, se ha cuantificado una superficie de 1,8 millones de hectáreas quemadas en todo el país.
La mayor parte de esta superficie quemada se concentra en el departamento de Santa Cruz, con más de un millón de hectáreas quemadas (1.095.672 ha), equivalente al 61% del total, seguido del Beni, con 640 mil hectáreas.
En Santa Cruz, los municipios con mayor superficie quemada a la fecha son Charagua con 239.073 ha, San Matías con 200.395 ha, San Ignacio de Velasco con 143.498 ha, San Rafael con 102.758 has, Puerto Suárez con 97.910 has, San José de Chiquitos con 95.711 ha, Roboré con 82.358 ha y Carmen Rivero Torrez con 67.204 ha.
Los incendios se han propagado también en áreas protegidas nacionales y subnacionales, como Otuquis (135.392 ha), San Matías (124.749 ha) y Tucabaca (25.780 ha). La mayor superficie quemada se ha detectado dentro del área protegida recientemente creada Ñembi Guasu (187.787 ha), en el municipio de Charagua.
/JMC/