La Paz, 26 de enero de 2026 (ANF).- El transporte aéreo nacional en Bolivia estrenó un nuevo ajuste provisional de las Tarifas Máximas de Referencia, aprobado por la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) y que está vigente desde este lunes por un periodo de 180 días. La medida redefinió el costo de volar dentro del país y generó reclamos de usuarios, cuestionamientos políticos y preocupación en el sector turístico.
El nuevo tarifario establece precios que oscilan entre Bs 536 y Bs 1.668, con marcadas diferencias según la distancia, la demanda y el punto de origen. Las rutas más caras parten principalmente desde La Paz hacia destinos alejados o de baja densidad poblacional, mientras que los tramos del eje central concentran las opciones más accesibles.
La ruta más costosa es La Paz–Puerto Suárez, con un precio máximo de Bs 1.668, seguida por La Paz–Cobija (Bs 1.552) y La Paz–Trinidad (Bs 1.355). En el mismo rango alto figuran Trinidad–Santa Cruz (Bs 1.201), La Paz–Tarija (Bs 1.158) y La Paz–Santa Cruz (Bs 1.118).
El tarifario también incorpora nuevas rutas, que debutan con costos elevados. La Paz–Uyuni inicia con una tarifa de Bs 1.445, mientras que Trinidad–Riberalta (Bs 1.020) y Trinidad–Guayaramerín (Bs 1.004) superan los mil bolivianos. Otras conexiones nuevas, como Cochabamba–Oruro (Bs 597) y Oruro–Santa Cruz (Bs 987), se ubican en un rango intermedio.
En contraste, las tarifas más bajas se concentran en trayectos de alta demanda. Cochabamba–Puerto Suárez (Bs 536) es el pasaje más económico del cuadro, seguido por Cochabamba–Sucre (Bs 539) y La Paz–Cochabamba (Bs 554). También se mantienen por debajo de los Bs 600 las rutas Sucre–Santa Cruz (Bs 581) y Sucre–Tarija (Bs 593).
Otras rutas relevantes incluyen La Paz–Rurrenabaque (Bs 933), Tarija–Santa Cruz (Bs 963), Cochabamba–Tarija (Bs 877), La Paz–Sucre (Bs 788), Cochabamba–Santa Cruz (Bs 713) y Cochabamba–Trinidad (Bs 654).
Repercusiones y críticas
El ajuste tarifario provocó reacciones inmediatas. El exdiputado Adrián Vega advirtió a radio Fides Tarija que los nuevos precios podrían convertir a ese departamento en una “isla aérea”, afectando la conectividad y la economía del departamento. Exigió explicaciones al Ministerio de Obras Públicas y a la ATT sobre los criterios utilizados para autorizar el incremento y cuestionó la falta de avances en la política de cielos abiertos.
Por su parte, el empresario Samuel Doria Medina criticó duramente la decisión y afirmó que viajar desde La Paz a Riberalta resulta más caro que volar a Lima o incluso a Madrid, señalando que el combustible de aviación no está subvencionado, por lo que —dijo— el incremento “no se justifica”. También expresó preocupación por su impacto inflacionario.
Desde la Asamblea Legislativa, el diputado Alejandro Reyes, de la bancada Unidad, sostuvo que el aumento ha convertido el transporte aéreo en un “lujo” para gran parte de la población, especialmente hacia destinos como Tarija.
En el sector turístico, la presidenta de la Cámara Boliviana de Turismo (Cabotur), María Benavides, calificó los nuevos precios como “bastante elevados” y advirtió que podrían reducir la demanda de vuelos y elevar los costos operativos de las empresas turísticas. Indicó además que la medida no fue consensuada con el sector y que su impacto se sentirá con mayor fuerza en la planificación de viajes durante la temporada de carnaval.
El nuevo tarifario confirma un patrón claro: volar a regiones alejadas y amazónicas es significativamente más caro, mientras que los tramos de mayor tráfico mantienen precios relativamente más bajos. Para muchos usuarios, el ajuste refuerza la percepción de que viajar en avión dentro del país se ha vuelto cada vez menos accesible.

Tarifario presentado por la ATT. Fuente: ATT
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