La Paz, 17 de noviembre de 2025 (ANF).- El economista Fernando Romero afirmó que, pese a que solo transcurrió poco más de una semana desde el cambio de administración gubernamental, ya se observan señales de estabilización económica, aunque advirtió que aún no se han tomado “medidas estructurales” y que persisten dudas sobre el alcance real del presunto “robo” de 15.000 millones de dólares denunciado por el presidente Rodrigo Paz.
“Va un poco más de una semana, creo que es un tiempo todavía muy corto, pero a pesar de ello está cambiando totalmente el rumbo de la administración pública y sobre todo económica del país, después de más de 20 años”, sostuvo en entrevista con ANF.
Romero destacó que en los primeros días del nuevo Gobierno se registró una caída del dólar paralelo, una reducción del 25% del riesgo país desde el balotaje y una mejor provisión de carburantes, lo que disminuyó las filas en surtidores.
Sin embargo, advirtió que todavía no se concretaron los anuncios más esperados. “Se esperaba la anterior semana el lanzamiento de algunos decretos, por ejemplo el tema del perdonazo tributario, que era parte de la promesa electoral de Rodrigo Paz, pero todavía se están dejando esperar”, afirmó. También señaló que hay asuntos clave que “ha puesto en vilo”, como “el ajuste a la subvención a los carburantes” y “el establecimiento de un nuevo sistema cambiario, porque no podemos estar de manera indefinida con el dólar paralelo”.
Respecto a la denuncia presidencial de un presunto “robo” de 15.000 millones de dólares durante los años de gestión del MAS, Romero sostuvo que la cifra es “enorme” y requiere precisiones. “Corresponde que el presidente Paz aclare a qué se refiere: si habla del déficit fiscal, de las reservas, de gastos excesivos o malintencionados de empresas estatales”, apuntó. Recordó que el monto equivale al 27% del PIB nacional, por lo que considera urgente iniciar auditorías al Banco Central y a todas las empresas estratégicas.
Romero aportó dos datos para dimensionar el volumen de recursos movilizados en años recientes: hasta septiembre de este año, el financiamiento del Banco Central al sector público superó los 25.000 millones de dólares, mientras que la emisión monetaria de enero a septiembre alcanzó los 97.000 millones de bolivianos. “Son cantidades muy grandes que se utilizaron para financiar gasto estatal y cubrir el déficit”, señaló, lo que abre la posibilidad, aunque no una confirmación, de que exista corrupción, malversación o daño económico.
Sobre la inflación, el economista explicó que la baja del dólar tuvo un impacto “relativo y temporal”, especialmente en electrodomésticos, tecnología y algunos productos agropecuarios, también influenciado por la reducción de la especulación comercial. Sin embargo, indicó que, en términos generales, los precios se mantienen altos y difícilmente bajarán hacia fin de año. “Hemos puesto un freno a que siga subiendo, pero no hay un descenso generalizado”, precisó.
Añadió que será clave conocer si la nueva administración del INE mantendrá o no la metodología actual de cálculo del índice de precios al consumidor, criticada por generar diferencias entre la inflación oficial y la percepción del mercado.
Romero concluyó que, mientras no se tomen medidas profundas, los efectos observados serán paliativos. Insistió en la necesidad de clarificar el verdadero estado de las finanzas públicas y determinar, mediante auditorías, si existió o no un daño económico al Estado por los montos mencionados.
/KHC/nvg/
Articulo sin comentarios