En Bolivia se diagnostican cada año entre 1.500 y 1.700 nuevos casos de cáncer de mama, mientras que alrededor de 400 mujeres fallecen anualmente por esta enfermedad, considerada la segunda causa de muerte femenina en el país.
El plan prioriza a poblaciones vulnerables como mujeres víctimas de violencia, personas con discapacidad psíquica, privados de libertad, adultos mayores y pueblos indígenas, reforzando la inclusión social.
El proyecto de ley PL-391/2025-2026, impulsado por la diputada Anahí Rocha, propone un marco integral para enfermedades raras en Bolivia, con registro nacional, red de atención, fondo de financiamiento e importación de medicamentos huérfanos.
La movilización se produjo después del fallecimiento de una niña de 12 años que no logró llegar a su tratamiento oncológico debido a los bloqueos de carreteras.
Entre los ejemplos citados por el dirigente se encuentra el incremento del precio del Levetiracetam, uno de los fármacos más utilizados para tratar esta enfermedad, cuyo costo habría subido de 890 a 1.100 bolivianos en los últimos meses.
El Ministerio de Salud también alertó sobre la escasez de sangre y pidió a la población donante acercarse al Complejo Hospitalario de Miraflores, de lunes a domingo en horario continuo de 08.00 a 19.00.
La dirigente Rosario Calle explicó que en muchos hospitales públicos los pacientes internados reciben únicamente sueros y jeringas, mientras que el resto de medicamentos debe ser comprado en farmacias privadas.
Salamanca recordó que las pruebas rápidas de VIH son gratuitas y están disponibles en los 3.500 establecimientos de salud del país. El procedimiento se realiza mediante un algoritmo de pruebas rápidas y el examen no es obligatorio.
En el programa Sin Concesiones de radio Fides se conversó con directores de los hospitales quienes expresaron su preocupación por la situación crítica que atraviesan.
En el ámbito del diagnóstico, Salamanca destacó que Bolivia está dejando atrás la baciloscopía convencional para incorporar técnicas moleculares más avanzadas.
Las críticas de Confesirmes contrastan con los compromisos asumidos por el presidente Rodrigo Paz durante la campaña electoral y los primeros meses de gestión.
El sindicato informó que el sector está en emergencia porque los médicos no tienen garantías para trasladarse a los hospitales en el departamento de La Paz.
El dirigente denunció además que varios trabajadores fueron víctimas de agresiones físicas y actos de extorsión para permitirles el paso hacia hospitales y centros médicos.
Ante la falta de una estructura estatal sólida, los especialistas se organizaron en la Red de Toxicología Bolivia, desde donde impulsan capacitaciones y coordinaciones para atender emergencias y compartir conocimientos.