La Paz, 8 de julio de 2026 (ANF).- Organizaciones de pacientes con cáncer de mama en Bolivia alertaron este miércoles que las dificultades para acceder a medicamentos en centros públicos de salud ponen en riesgo la continuidad de los tratamientos y, en consecuencia, la vida de cientos de mujeres que enfrentan esta enfermedad, que es la segunda causa de muerte femenina en el país.
La preocupación surge por denuncias de usuarias de la Caja Nacional de Salud (CNS) y del Instituto Oncológico del Oriente Boliviano, en Santa Cruz, donde pacientes y familiares reportaron problemas para obtener de manera oportuna los fármacos requeridos para sus terapias.
"Cuando una mujer con cáncer de mama asiste al centro médico y no recibe el medicamento indicado, se compromete la efectividad del tratamiento. No podemos permitir que factores logísticos detengan las terapias que salvan vidas", advirtió Giovana Hoyos, portavoz de la Asociación de Personas con Cáncer y Familiares.
La representante sostuvo que la falta o retraso en los esquemas terapéuticos no constituye un problema administrativo menor, sino que tiene efectos directos sobre la salud y la expectativa de vida de las pacientes.
Asimismo, pidió que las autoridades planifiquen con anticipación los procesos de compra y distribución de medicamentos para evitar desabastecimientos y garantizar que las pacientes atendidas en el sistema público reciban sus terapias sin interrupciones, protegiendo su derecho de acceso a la salud.
Según datos citados por la organización, en Bolivia se diagnostican cada año entre 1.500 y 1.700 nuevos casos de cáncer de mama, mientras que alrededor de 400 mujeres fallecen anualmente por esta enfermedad.
Para las asociaciones de pacientes, estas cifras reflejan la necesidad de adoptar medidas urgentes que eviten quiebres de stock y aseguren el acceso continuo a medicamentos para una población considerada de alta vulnerabilidad médica.
Hoyos recordó que las protestas por la falta de fármacos no son nuevas y advirtió que las organizaciones continuarán movilizándose si el abastecimiento no se regulariza.
"Detrás de cada mujer hay familias que sufren la incertidumbre. No podemos permitir que se interrumpa su futuro, porque de la continuidad de estas terapias depende, literalmente, su vida", afirmó.
JA
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