La Paz, 27 de julio de 2026 (ANF).- La enfermedad de Parkinson continúa siendo una de las patologías neurológicas con mayores desafíos para los pacientes bolivianos, quienes enfrentan no solo las limitaciones propias del trastorno, sino también un diagnóstico tardío, barreras para acceder a tratamientos, escasez de especialistas y estigmatización social.
A ello se suma que el Plan Nacional para la Prevención y Control de las Enfermedades No Transmisibles (2026-2030) del Ministerio de Salud y Deportes no contempla acciones específicas para esta enfermedad, pese a su impacto en la calidad de vida de miles de personas.
Junior Quiroga, representante de la Asociación de Parkinson en La Paz (Aspar), sostuvo que los pacientes viven en una situación de vulnerabilidad marcada por la ausencia de políticas públicas integrales.
"No existe un programa específico para Parkinson ni apoyo real para quienes viven con esta enfermedad", afirmó en entrevista con ANF. Explicó que el Sistema Único de Salud (SUS) cubre únicamente medicamentos básicos como la Levodopa/Carbidopa, mientras otros fármacos complementarios, como el Pramipexol, deben ser asumidos por los propios pacientes.
A las limitaciones en el acceso a medicamentos se suma la falta de personal capacitado y la concentración de especialistas en las principales ciudades del país. El neurólogo Roly Condori Jamachi explicó que Bolivia enfrenta un importante subdiagnóstico debido a la escasa disponibilidad de neurólogos, especialmente fuera de La Paz, Santa Cruz y Cochabamba.
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