Opinión

11 de julio de 2019 14:55

Sistema comunal e indianismo frente al katarismo e indigenismo


Hoy podemos constatar que la forma de hacer la política de algunos “políticos e intelectuales indígenas” no ha cambiado, ni tampoco se renovaron sus actores. Esta época electoral permite hacer un balance de las tendencias ideológicas que se refieren al indio o indígena y cómo estas se muestran con sus acciones frente al mundo indígena y a la “cultura criolla-mestiza”. 

En Bolivia existen cuatro tendencias ideológicas que se refieren al “indio” o “indígena”, estas son: el indigenismo, el indianismo, el katarismo y el sistema comunal (comunalismo). A estas cuatro tendencias podemos agruparlas para mejor comprensión en dos grupos: “aparentes” y “auténticos”. Dentro del grupo de los “aparentes” están el indigenismo y el katarismo de izquierda y derecha y en el grupo de los “auténticos” están el indianismo y el sistema comunal. Llamemos “aparentes” a las tendencias ideológicas que no son la verdadera representación de los aymaras o pueblos indígenas, aquellas que solamente buscan el reconocimiento y asimilación del indígena a la cultura criolla-mestiza, aceptando y reconociendo como suficiente que un indígena llegue al gobierno o que los indígenas accedan a espacios públicos donde no podían anteriormente o darles mejores condiciones de vida. Esta actitud proviene del katarismo izquierdista y el katarismo liberal desde su inicio y lo están demostrando nuevamente en las elecciones nacionales de 2019. 

Si bien los máximos representantes del katarismo en Bolivia son aymaras como Jenaro Flores, Víctor Hugo Cárdenas del katarismo socialista-izquierdista y Fernando Untoja del katarismo liberal, estos dos últimos actualmente candidatos a la presidencia y vicepresidencia por los partidos Unidad Cívica Solidaridad (UCS) y Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), respectivamente, no lograron comprender el sentido profundo  del valor de las luchas anticoloniales y no tomaron seriamente la búsqueda de la autodeterminación política de los pueblos colonizados. 

Al parecer a los kataristas solo les interesa llegar al poder a toda costa, sin tomar en cuenta los principios ideológicos de lucha anticolonial. Por un lado, teóricamente hablan de la liberación de los indígenas de la cultura criolla-mestiza; pero, por otro lado, sus actos contradicen sus discursos y legitiman su condición de dependencia y subordinación a los “no indígenas”. El indigenismo, al igual que el katarismo, busca solo la incorporación del indio al sistema colonial, pero esta vez quienes propugnan la “salvación del indio o indígena” serían los “no indígenas”, en complicidad con algunos indígenas no consientes. Y de esta manera emerge el indigenismo de izquierda del MAS que es la ridiculización y construcción de una imagen no acorde a la realidad del indígena, centrado solamente en aspectos folclóricos y simbólicos. 

Había mencionado que el grupo de los “auténticos” está conformado por el indianismo y el sistema comunal. Estas dos corrientes, aunque con distintos denominativos, buscan posicionar la lucha de los aymaras y quechuas con una visión de construcción de una nueva sociedad, anulando los modelos de sociedad de los países colonizadores: el socialismo y el liberalismo. El indianismo es una corriente ideológica propio “de” y “para” los indios forjada por Fausto Reinaga en la década 1960. Por otro lado, el sistema comunal se sistematizó en la década de 1990 y su máximo precursor es Félix Patzi, actual candidato a la presidencia por el Movimientos Tercer Sistema (MTS) y su fundamento está en base al sistema económico, político y social del mundo indígena, primordialmente aymara. 

El sistema comunal rescata los pasos del indianismo para proponer y promover una revolución de los aymaras y quechuas. Pero para afirmar esto, primeramente, tuvo que cuestionarse y reconocerse críticamente la producción textual y las luchas de los movimientos indianistas; pues toda teoría necesita críticas para desarrollarse, aspecto que los indianistas antiguos no han tomado en cuenta. Patzi señala que el indianismo se ha enfocado en idealizar a las sociedades indígenas diciendo que existía armonía, paz y equilibrio y en efecto no plantearon ni teorizaron un modelo de sociedad para este siglo. 

Entonces, considero que el objetivo de Patzi en la contemporaneidad es unificar la conciencia histórica e ideológica que desarrolló el indianismo con la propuesta de sociedad que desplegó el mismo Patzi, entonces la sumatoria y la conclusión sería el sistema comunal o la reconstitución del Segundo Tawatinsuyu o la reconstitución de los ayllus, tal como soñaron los indianistas antiguos. Esta manera de entender la realidad se pondrá en práctica en todo el proceso de las elecciones nacionales de 2019 y subnacionales de 2020, el cual seguramente traerá muchas sorpresas y además de eso será un desafío para poner en práctica el discurso y el acto de quienes construyen y participan de esta corriente ideológica.     

Saúl Flores Calderón es sociólogo aymara