Sociedad

12 de enero de 2022 09:50

La imagen que conmovió al mundo: joven indígena carga a su padre por la selva para vacunarlo contra el Covid-19

El joven indígena Tawy Zó'é, de 24 años, enfrentó toda una travesía, impulsado por el amor a su progenitor, Wahu Zó'é de 67 años. Recorrió la profunda selva amazónica durante 12 horas con su padre cargado en la espalda para que pueda acceder a la vacuna contra el Covid-19.

IMG_20220112_104459 Tawy Zó'é llevando a su padre a la vacunación. Foto. Erik Jennings
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La Paz, 12 de enero (ANF).- El joven indígena Tawy Zó'é, de 24 años, enfrentó toda una travesía, impulsado por el amor a su progenitor, Wahu Zó'é de 67 años. Recorrió la profunda selva amazónica durante 12 horas con su padre cargado en la espalda  para que pueda acceder a la vacuna contra el Covid-19.

Pese a que se extienden por diferentes regiones campañas antivacunas y protestas ante la obligatoriedad de la inoculación y la portación de un certificado, otros sectores y pueblos asumen esta decisión e incluso se convierten en imágenes conmovedoras.

La fotografía del joven indígena del norte de la Amazonia brasilera dio vuelta al mundo en días pasados y se convirtió en un ejemplo de la importancia que los pueblos ancestrales también le dan a la vacuna contra el Covid-19. 

El portal de El Mundo detalló que la imagen fue tomada por el neurocirujano y experto en salud indígena en el Amazonas Erik Jennings, “que lleva dos décadas a cargo de la salud del pueblo Zó'é. Él y un equipo de enfermeros y odontólogos vuelan regularmente a la zona para atender las necesidades de la población en una base creada dentro del área de estos indígenas”.

Sostenido con una gran tela usada para el trabajo y las labores diarias de estos pueblos, el ancaiano fue llevado por su hijo hasta un punto de vacunación. El rostro de ambos muestra cansancio, pero Tawy Zó'é cumplió su objetivo y llegó hasta una de las cabañas que se dispusieron para la administración de las vacunas.

“La población de Zoé está dispersa en un territorio de 669.000 hectáreas y se organiza en más de 50 pueblos diferentes”, explica Jennings en entrevista con El Mundo.

La espesa vegetación de la selva amazónica impide en muchos casos el acceso eficaz a estos pueblos y a esto se suma que no cuentan con caminos y medios de comunicación tecnológicos. Sin embargo, esto no fue obstáculo, ni para los pueblos indígenas, ni para los médicos encargados de la estrategia de inoculación.

“Construimos juntos la forma más segura de proceder (…) Usamos algunas cabañas de aldeas cercanas a nuestra base, lugares abiertos y aireados, donde los Zó'é no durmieran. Cada familia se vacunó por separado, y llegaban por caminos que sólo ellos conocen, para evitar los cruces entre los grupos”, agregó Jennings a los medios internacionales.
//ANF




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