La Paz, 16 de enero de 2026 (ANF).- La Policía Boliviana y el Ministerio Público intensifican las investigaciones para esclarecer el asesinato de un joven de 26 años, ocurrido la noche del jueves 15 de enero en las afueras de un centro deportivo del Urubó, en el municipio de Porongo, departamento de Santa Cruz. En el lugar se encontró 34 casquillos de bala.
La víctima fue identificada como Jorge Luis Burgos Lola, quien murió tras recibir dos impactos de bala en la cabeza, según confirmó el comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, coronel Jhenky David Gómez.
De acuerdo con el informe policial, el ataque fue perpetrado por cuatro sujetos armados que descendieron de vehículos y abrieron fuego de manera violenta contra la víctima cuando esta se encontraba a bordo de un vehículo BMW negro.
“Empiezan a disparar contra la humanidad de la víctima. Esta persona intenta huir, retrocede aproximadamente 10 metros y choca contra un promontorio de tierra. Posteriormente, los atacantes se acercan, sustraen sus pertenencias personales y se dan a la fuga”, detalló el jefe policial.
En el lugar del crimen, los investigadores colectaron 34 vainas (casquillos de bala) y un proyectil, además de realizar una revisión exhaustiva del vehículo en el que se encontraba la víctima al momento del ataque.
Posteriormente, la Policía se constituyó en una clínica privada, donde se confirmó el deceso del joven, conforme al informe del médico de turno.
El coronel Gómez informó que las pericias están a cargo de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) y de equipos de Inteligencia, que revisan imágenes de cámaras de seguridad de toda la zona y recaban declaraciones de testigos.
Entre las personas entrevistadas se encuentra la joven de 20 años que acompañaba a la víctima y fue testigo directo del hecho, así como familiares cercanos.
Asimismo, la Policía realizó el allanamiento del domicilio del hermano de la víctima, quien acudió al llamado de auxilio tras el ataque. Sin embargo, no se pudo ingresar al departamento del fallecido, debido a que se encontraba cerrado con sistemas de seguridad por códigos.
“El inmueble quedó precintado y estamos a la espera de la orden judicial para poder ingresar y colectar elementos que aporten a la investigación”, indicó el comandante departamental.
Las autoridades continúan con las investigaciones para identificar y aprehender a los responsables de este hecho violento que ha generado conmoción en una de las zonas exclusivas del Urubó.
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