La Paz, 24 de octubre de 2025 (ANF).- El presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, cerró su primera semana de trabajo destacando los avances en el proceso de transición y enviando un mensaje de unidad nacional, orden institucional y apertura hacia la comunidad internacional. A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, Paz aseguró que su prioridad es “ordenar la casa en beneficio de la economía de la gente” y reconstruir la confianza interna y externa del país.
“Ha sido una primera semana de trabajo arduo como presidente electo, llevando mensajes claros a nivel nacional e internacional sobre el rumbo que queremos para Bolivia”, expresó Paz, quien además subrayó que su equipo está conociendo la realidad de cada ministerio e institución del Estado como parte de un proceso de transición “silencioso pero firme” que busca transparencia y eficiencia administrativa.
El presidente electo afirmó que Bolivia está recuperando su rol en el mundo, luego de mantener conversaciones con mandatarios de distintos continentes. En ese marco, agradeció especialmente “el gesto de Estados Unidos y de instituciones multilaterales” que colaboran para asegurar el suministro de combustibles ante la actual escasez de diésel y gasolina.
“Estamos trabajando arduamente porque Bolivia se lo merece, a pesar del momento difícil que nos están dejando”, dijo, enfatizó que su gobierno estará compuesto por personas “honestas y sinceras”, dispuestas a trabajar por el país, y no por intereses personales o partidarios.
Paz remarcó que su objetivo es generar unidad y fortaleza a través del reconocimiento de los resultados electorales y del trabajo conjunto de todos los bolivianos, afirmó que el país necesita reencontrarse con la estabilidad democrática y económica.
Por su parte, el presidente Luis Arce Catacora cuestionó el acercamiento del mandatario electo con Estados Unidos y advirtió sobre “el alto compromiso” que estaría adquiriendo con Washington y con Israel.
“Llama la atención el alto compromiso que está adquiriendo Paz con Estados Unidos e inclusive con Israel. No estamos de acuerdo con esa política. Nosotros, como Gobierno, rompimos relaciones con Israel por el genocidio al pueblo palestino, y mantenemos nuestra posición”, señaló Arce en una entrevista con la agencia rusa Sputnik.
El mandatario saliente afirmó que la política exterior que impulsa Paz representa un cambio de rumbo respecto a los últimos años de distanciamiento diplomático, y advirtió que podría implicar el regreso de agencias extranjeras como la DEA o una mayor influencia internacional sobre los recursos naturales bolivianos.
“Se ha hablado que la DEA va a volver. El sector evista debería estar preocupado, porque los logros como expulsar a la DEA o prescindir de la influencia extranjera pueden quedar de lado en favor de los intereses de Europa y Estados Unidos”, acotó.
Asimismo, Arce reiteró que los intereses de potencias extranjeras sobre recursos estratégicos como el litio, las tierras raras y otros minerales continúan siendo una preocupación para su administración.
El discurso de Paz marca un giro importante en la política exterior boliviana, orientado hacia la reconstrucción de relaciones internacionales que permanecieron distantes en los últimos años. Mientras el actual Gobierno saliente plantea cautela y advierte riesgos de dependencia externa, el presidente electo busca proyectar una imagen de apertura, estabilidad democrática y cooperación global.
Con el proceso de transición en marcha y la mirada internacional puesta sobre Bolivia, las próximas semanas serán decisivas para definir el rumbo económico y diplomático del nuevo gobierno.
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