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Innovación y Educación

Estudiantes desarrollan bálsamo de cúrcuma para aliviar síntomas del resfrío

La iniciativa fue presentada durante las Jornadas de Investigación 2025 de la Unifranz y lleva por nombre “Elaboración de un bálsamo a base de cúrcuma (Curcuma longa) para el alivio de los síntomas del resfrío común”.
29 de enero, 2026 - 09:10
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Estudiantes de la Unifranz que impulsaron el proyecto de elaboración de un bálsamo a base de cúrcuma.  Foto: Unifranz
Estudiantes de la Unifranz que impulsaron el proyecto de elaboración de un bálsamo a base de cúrcuma. Foto: Unifranz

La Paz, 29 de enero de 2026 (AND).- La combinación entre saberes tradicionales y ciencia aplicada sigue abriendo nuevas posibilidades en el ámbito de la salud. Cuatro estudiantes de Bioquímica y Farmacia desarrollaron un bálsamo terapéutico a base de cúrcuma con el objetivo de aliviar los síntomas del resfriado común, un proyecto que destaca por su enfoque innovador y su vocación social.

La iniciativa fue presentada durante las Jornadas de Investigación 2025 de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, y lleva por nombre “Elaboración de un bálsamo a base de cúrcuma (Curcuma longa) para el alivio de los síntomas del resfrío común”. El trabajo fue liderado por Adriana Luna Hilarion, Abraham Antony Miranda Cuentas, Oriana Andrea Tito Bautista y Brandon Andrés Vega Cárdenas, bajo la tutoría de la docente Leslie Vidaurre.

Más allá del producto final, el proyecto buscó evidenciar el valor del aprendizaje basado en retos, que permite a los estudiantes aplicar conocimientos científicos para responder a problemas reales desde etapas tempranas de su formación profesional.

“Los jóvenes estudian desde la estructura de la célula hasta el principio activo de la planta. En este caso, la cúrcuma mostró ser antioxidante, antiinflamatoria y antibacteriana, propiedades que la hacen útil para mitigar síntomas del resfrío”, explica Vidaurre.

El resultado fue un bálsamo denominado “Curma Care”, elaborado con ingredientes naturales como vaselina, cera de abeja, aceite de coco, manteca de karité, extracto de cúrcuma, mentol y vitamina E. La formulación logró una textura homogénea, un aroma mentolado y condiciones adecuadas para el uso tópico.

Según los estudiantes, las pruebas físico-químicas confirmaron que el producto tiene un pH de 5, compatible con la piel, además de estabilidad microbiológica y uniformidad en su composición.

“Lo más desafiante fue lograr que los principios activos de la cúrcuma se mantuvieran estables en una base grasa. Al inicio tuvimos problemas con la textura y la homogeneidad, porque la cúrcuma tiende a separarse”, relata Adriana Luna Hilarion. “Lo superamos ajustando la proporción de excipientes naturales y aplicando técnicas de emulsificación”, añade.

El resfriado común, al ser una infección viral sin cura definitiva, suele tratarse mediante el alivio de síntomas. En ese contexto, los curcuminoides presentes en la cúrcuma pueden contribuir a reducir la inflamación y reforzar el sistema inmune. El bálsamo está pensado para aplicarse en el pecho y la espalda como complemento a los tratamientos convencionales.

“Creemos que nuestro proyecto ofrece una opción accesible, segura y natural, que además rescata el uso de plantas medicinales con respaldo científico y en una forma farmacéutica moderna”, señala Abraham Antony Miranda Cuentas.

El estudio siguió un enfoque descriptivo y experimental no invasivo, evaluando tanto las propiedades físico-químicas como la aceptación sensorial del producto. El bálsamo obtuvo una concentración de cúrcuma del 9,98 %, comparable a otros extractos botánicos de uso terapéutico.

Para Oriana Andrea Tito Bautista, la experiencia cambió su percepción sobre la investigación. “Antes la veía como algo teórico. Este proyecto nos mostró cómo un conocimiento tradicional puede transformarse en una propuesta concreta y útil para la salud”, afirma.

Desde la docencia, Vidaurre subraya que este tipo de iniciativas reflejan un modelo educativo centrado en el estudiante y en la aplicación práctica del conocimiento. “Nuestros jóvenes aprenden a transformar la teoría en soluciones reales para la sociedad”, destaca.

El equipo ya piensa en el futuro de “Curma Care”. “Nos gustaría validar su eficacia con estudios clínicos más amplios y explorar mejoras como el uso de nanotecnología para optimizar la absorción de la curcumina”, proyecta Brandon Andrés Vega Cárdenas.

El bálsamo de cúrcuma se consolida así como un ejemplo de cómo la investigación universitaria puede tender puentes entre ciencia, tradición e innovación, poniendo el conocimiento al servicio de la comunidad.

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