La Paz, 25 de marzo del 2026 (ANF).- El secretario ejecutivo de la Federación Nacional e Internacional de Choferes Asalariados de Bolivia, Lino Huanca, reveló que las cisternas que estaban varadas y que no podían descargar el “combustible contaminado” en la Planta de Palmasola, Santa Cruz, fueron desviadas a las plantas de La Paz y Oruro, lo que estaría ocasionando el problema en los motorizados en esa región.
Ante la reaparición de vehículos dañados por la gasolina de mala calidad, los choferes del transporte público de La Paz y El Alto ejecutaron esta jornada un paro en ambas ciudades. Exigen al Gobierno soluciones concretas y la destitución de muchas autoridades del área.
El dirigente indicó que se comunicó con sus cisterneros afiliados y ellos le explicaron que, tras estar más de 60 días varados en Palmasola, recibieron la instrucción de dirigirse a La Paz para realizar la descarga en la Planta de Senkata; algunos tuvieron como destino la Planta de San Pedro, en Oruro.
“Los compañeros han sido enviados desde Santa Cruz hasta la Planta de Senkata; son más de 300 cisternas cargadas de gasolina contaminada”, informó Huanca en entrevista con la ANF.
El combustible de esas cisternas llegó de Paraguay y Argentina. Según el dirigente, la contaminación vino desde el origen de la carga. Ese lote debía estar destinado a la parte del oriente boliviano, ya que el abastecimiento para el occidente viene de Chile y Perú.
Huanca pidió a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) explicar por qué se realizó ese desvío, tras que esas cisternas estaban varadas en Palmasola sin poder descargar.
“Yo he hablado con los hermanos del oriente, son más de 350 cisternas que estaban varadas en Senkata entre 15 a 20 días (antes de descargar). Todas eran contaminadas; sin embargo, todas han sido descargadas ahora (…). Ese combustible sí o sí tenía que comercializar Yacimientos”, sostuvo.
La gasolina habría sido descargada en Senkata en la primera semana de marzo. Coincidentemente, los choferes comenzaron a reportar daños en sus vehículos atribuidos al combustible. Ese problema no se refleja en otros departamentos del país; al menos no con la misma intensidad.
El Gobierno rechazó ayer que se siga distribuyendo gasolina de mala calidad y aseguró que se realizaron todos los protocolos para garantizar la comercialización del hidrocarburo.
“Desde el año pasado habían alrededor de 1.000 cisternas varadas en Palmasola. Esas cisternas tenían combustible contaminado, por eso no han podido descargar. Sin embargo, han sido enviados a diferentes departamentos. Acá, en La Paz, se encuentran alrededor de más de 300 cisternas”, resaltó Huanca en un anterior contacto con el Grupo Fides.
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