La Paz, 28 de abril de 2026 (ANF). - El ajuste del precio de los combustibles en el país a niveles del mercado internacional es “inminente”, advirtió el exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, quien señaló que el Gobierno no puede postergar por más tiempo esa nivelación.
“Es una decisión inminente que tiene que tomar el Gobierno. La misma gente se va a ir adecuando, tal como nos hemos adecuado en esta primera subida”, afirmó Ríos en declaraciones a ANF.
“Ojalá que el conflicto en Medio Oriente tenga una solución y el precio del petróleo pueda caer. Sin embargo, Bolivia tiene que acostumbrarse a comprar y usar combustibles al precio internacional del petróleo. Si sube en el mercado internacional, sube en el país; si baja, también baja. No hay de otra; la alternativa es el desabastecimiento”, señaló el experto.
En diciembre de 2025, el Gobierno levantó la subvención a los hidrocarburos y, actualmente, la gasolina especial cuesta 6,96 bolivianos por litro; el diésel, 9,80 bolivianos; y la gasolina premium, 11 bolivianos.
Con el posible reajuste, la gasolina especial podría alcanzar al menos 14 bolivianos y el diésel hasta 18 bolivianos por litro. Estos precios fluctuarán conforme al comportamiento del mercado internacional.
Ríos consideró que esta medida debería aplicarse en junio de este año, tomando en cuenta que está prevista la revisión de los precios actuales de los carburantes por parte del Gobierno. A su criterio, es la única alternativa para reducir la subvención que aún mantiene el Ejecutivo.
Tras el levantamiento del subsidio, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y el Ministerio de Hidrocarburos anunciaron que revisarán los precios de la gasolina y el diésel a mediados de junio de 2026.,
El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, reveló este martes que el Estado continúa subvencionando los combustibles en hasta un 10%, debido al encarecimiento del suministro por el conflicto bélico en Medio Oriente.
Ante un posible rechazo de los sectores sociales, Ríos sostuvo que es preferible un combustible caro a un agravamiento del desabastecimiento, que no solo afectará a los transportistas, sino también a la cadena productiva.
“Este es un problema estructural de Bolivia y la crisis no se soluciona con el cambio de ministros ni de presidentes, se resuelve con sacrificio. Tenemos que hacerlo porque en 20 años hemos dilapidado los recursos energéticos y los dólares que teníamos”, añadió.
Respaldan propuesta
Al respecto, el presidente de la Cámara Departamental de Industrias de La Paz (Cadinpaz), José Iriarte, respaldó la propuesta, al considerar que es preferible un combustible caro a continuar con el desabastecimiento y el contrabando.
“La situación es compleja. Seguro eso provocará una mayor inflación, pero ¿Qué es mejor: tener combustible caro o no tener? Creo que hay que evaluar ambas cosas. Cada vez que existe una brecha en el precio del combustible, se incrementa el contrabando”, manifestó.
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