La Paz, 2 de febrero del 2026 (ANF). – El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, informó que el gobierno nacional trabaja para que el país no llegue a un escenario donde tenga que importar Gas Licuado de Petróleo (GLP), después de que expertos advirtieron de un posible desabastecimiento por la baja en la producción del carburante.
“Estamos trabajando para que no haya importación de GLP. Parte de las medidas que estamos haciendo es reactivar el sector petrolero. Entiendo que desde el análisis es muy fácil hacer escenarios, pero también muchos de estos analistas —yo era parte de ellos y entiendo lo que hacen— muchas veces hacen análisis con información sesgada o información incompleta”, sostuvo Espinoza.
Raúl Velásquez, experto en hidrocarburos de la Fundación Jubileo, advirtió que Bolivia podría empezar a importar GLP desde mediados de este año, debido a la caída sostenida en la producción de gas natural, situación que también afectará en el futuro al Gas Natural Vehicular (GNV).
“Desde mediados de este año, el Gobierno nacional tendrá que importar gas licuado de petróleo y desde el 2028 se seguirá el mismo proceso con el gas natural vehicular, esto debido a la caída de producción del energético”, proyectó Velásquez.
Detalló que el impacto de un posible desabastecimiento afectará principalmente a los sectores más vulnerables de la población, ya que el 92% del consumo de GLP se destina al sector residencial, hogares de familias de clase media, media baja y baja.
“La idea es que no tengamos que importar GLP (…). Podría haber pasado, sí. Si no se hacía nada, claramente hubiera pasado, pero estamos trabajando para que eso no suceda”, insistió el ministro de Economía.
Según el último informe que brindó el gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), las reservas certificadas de gas en Bolivia alcanzaron 4,5 trillones de pies cúbicos (TCF, por sus siglas en inglés) al 31 de diciembre de 2023. Esta cifra representa casi un 58% menos en comparación con los 10,7 TCF registrados en 2017.
El estudio al 31 de diciembre de 2023 fue realizado por la empresa internacional DeGolyer and MacNaughton, que también estimó un potencial gasífero de 30 TCF en el país. El gobierno actual todavía no presentó informes sobre las reservas del gas actuales en Bolivia.
Actualmente, el país enfrenta un desabastecimiento de las garrafas del GLP porque sale por contrabando a la inversa a otros países. El precio subvencionado de las garrafas en Bolivia es de Bs 22,50 y en el exterior llega a costar hasta Bs 400, según reportes de medios.
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