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Economía

“Estamos en shock”: emprendedoras textiles alertan cierres y despidos tras el "gasolinazo"

Finalmente, Ramírez cuestionó la orientación de la política económica del Gobierno al contrastar el retiro de la subvención —que afecta a toda la población— con la eliminación del Impuesto a las Grandes Fortunas.
18 de diciembre, 2025 - 19:11
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Foto: Bolivia Emprende
Foto: Bolivia Emprende

La Paz, 18 de diciembre de 2025 (ANF).- La eliminación de la subvención a los hidrocarburos que determinó el gobierno de Rodrigo Paz cayó como un balde de agua fría sobre las micro y pequeñas empresas del sector textil. “Estamos en shock”, resumió Corina Ramírez, representante de la Asociación de Mujeres Emprendedoras Textiles de Santa Cruz (Ametexa), al describir el impacto inmediato de la medida que, advirtió, obligará a cierres de tiendas y despidos de personal.

Ramírez calificó la decisión como “terrible” y aseguró que el anuncio, que dio a conocer la noche del miércoles el Gobierno, la dejó en un estado de estrés tal que ni siquiera pudo acudir a su fuente laboral este jueves. El contexto, subrayó, no podía ser peor: el sector atraviesa un momento crítico, con un bajo movimiento económico tanto en Santa Cruz como a nivel nacional, mientras las empresas aún cumplen con el pago de aguinaldos. “No hay movimiento, y aun así tenemos que asumir más costos”, señaló a la ANF.

Las consecuencias, dijo, ya son inevitables. “Voy a tener que despedir personal y cerrar las tiendas”, afirmó, al explicar que el encarecimiento del transporte y de toda la cadena de suministros golpea directamente a las microempresas. Aunque reconoció la capacidad de adaptación de los bolivianos, advirtió que esta vez el ajuste será especialmente duro para los emprendedores, que ya venían arrastrando múltiples dificultades.

La dirigente cuestionó con dureza la forma en que el Gobierno tomó la decisión. A su juicio, existe una desconexión total con la realidad del sector productivo. “No están escuchando al pueblo, no nos llaman, no conversan con nosotros”, reclamó. 

Lamentó que no se haya convocado a reuniones previas con los emprendedores y denunció que, en Santa Cruz, el único acercamiento oficial fue con grandes empresas y un grupo reducido de empresarios, dejando de lado a “la base” que sostiene buena parte del empleo.

Para Ramírez, el gasolinazo se suma a una cadena de medidas desacertadas que han asfixiado a las microempresas, como el doble aguinaldo, en el gobierno del MAS, al que calificó de “fatal” para el sector. “No vemos soluciones por donde miramos”, advirtió.

La representante de Ametexa aprovechó la coyuntura para exponer problemas estructurales que agravan la crisis. Desde hace casi un año, explicó, no puede enviar divisas al exterior para comprar materia prima. “No hemos podido mandar ni un boliviano fuera del país; necesitamos al menos mil dólares para traer tela”, detalló.

Comprar insumos en el mercado local tampoco es una salida: las tiendas, dominadas por grandes grupos, exigen pagos en efectivo y no emiten factura.

A ello se suman los altos intereses crediticios, que oscilan entre 11% y 11,5%. “Muchas microempresas que sacaron créditos ya no están pudiendo pagar”, alertó.

Finalmente, Ramírez cuestionó la orientación de la política económica del Gobierno al contrastar el retiro de la subvención —que afecta a toda la población— con la eliminación del Impuesto a las Grandes Fortunas. 

Se quita a los más ricos y se carga el peso sobre todos”, criticó, al insistir en que las decisiones actuales están empujando al cierre a cientos de emprendimientos que sostienen el empleo y la economía local.

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