La Paz, 24 de octubre de 2025 (ANF).- A pocos días de que Rodrigo Paz asuma la presidencia de Bolivia, la economía nacional enfrenta un escenario complejo que combina recesión e inflación. Los analistas consultados coinciden en que el país atraviesa una etapa de estanflación, un fenómeno que combina el estancamiento del aparato productivo con un aumento sostenido de precios. Según los expertos, la salida de esta crisis podría tardar entre dos y cinco años, dependiendo de la rapidez y eficacia de las medidas que adopte el nuevo gobierno.
El analista económico Alberto Bonadona advirtió que la proyección de la recesión boliviana “es un problema complicado debido a que viene acompañada de inflación”. Explicó que el país vive un proceso de achicamiento del aparato productivo, mientras enfrenta una presión inflacionaria “relativamente elevada”. Estimó que Bolivia podría cerrar el año con una inflación del 20%, lo que refleja el deterioro del poder adquisitivo y la fragilidad del mercado interno.
Bonadona subrayó que combatir al mismo tiempo la recesión y la inflación es una tarea de doble filo. “Las políticas para frenar la inflación, como la reducción del gasto público o la contracción monetaria, pueden agravar el desempleo y profundizar la recesión”, señaló a ANF. Por ello, considera urgente aplicar un plan de estabilización equilibrado que permita atender ambos frentes sin sacrificar el crecimiento.
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