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Nacional Sociedad

Dios es eterno a pesar de los múltiples intentos de olvido del ser humano

El cardenal Terrazas se refiere al amor incondicional de Dios y su preferencia por los humildes. (Haga click en la foto para ver más)
3 de Julio, 2011
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Santa Cruz, 03 jul (ANF).-  El seguimiento a Cristo es compromiso de amor, servicio, solidaridad, humildad y sencillez,  pues Dios da vida y fortaleza además que el amor del Padre sigue impulsando a miles y millones de devotos, revelando su Reino a los pequeños, señaló el Presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), cardenal Julio Terrazas.

“Nosotros no hablamos de Dios porque lo hemos aprendido de memoria, no pronunciamos el nombre de Cristo solo por llenar una ceremonia, no juramos el nombre de Cristo para cumplir tradiciones, estamos comprometidos para conocer el amor del Padre si es que amamos a su hijo Jesucristo que nos llama y nos convoca”, remarcó.

“Ahí está la diferencia de nuestro Dios que sigue arrastrando miles y miles de creyentes a lo largo de tantos siglos y sigue cuestionando aquellas estructuras que se apartan de Dios o aquellos pensamientos que se fabrican en contra de Dios”.

Así manifestó el cardenal Terrazas en la homilía de este domingo, señalando que “nuestro Dios puede ser hoy como ayer despreciado por los que creen sólo en aquello que han creado”, además que “creen sólo en aquello que pueden manejar a su antojo”.

Queremos ser también miembros de esta corriente, que da vida que da fortaleza que da seguridad en la humildad, obediencia practicada y enseñada por Jesucristo como parte del plan de Dios para la salvación de los seres humanos, pues el Padre eligió al ser humano.

“No hay otro camino” que la humildad para llegar a Dios, pues la vía de la soberbia, de la discordia, de la tentación “no es” el que el creyente debe seguir.
 
El Señor  “se hizo uno de nosotros llevando la buena noticia”, pero “fue insultado” y maltratado por los “grandes de su tiempo”,   pero escuchado por las multitudes hambrientas de verdad, Ése es nuestro Dios”.

Jesucristo no dio su vida por la fuerza, “la entregó porque nosotros necesitábamos de su vida para que nuestros corazones se llenen de vida auténtica y verdadera con el latido de Dios no con los latidos de los que intentan aniquilarlo”.

Al señalar que “tenemos que caminar entre gente que no cree en Dios”,  en medio de agobios, tristezas y hasta amenazados de muerte, con falta de trabajo y en medio de signos de muerte como el hambre y la pobreza, el cardenal Terrazas señaló que el Dios de la vida nos convocará y “nos va a decir vengan a mis todos los que están afligidos”.

El Padre llamará para que “podamos implantar el plan de Dios” para que “el Dios de la vida venga a caminar con nosotros y venga a implantar la paz”, justamente para “cantar la misericordia y el amor de Dios eternamente”, finalizó. //JTI//

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