La Paz, 27 de diciembre de 2025 (ANF).- La primera inundación histórica registrada de manera inusual en el mes de diciembre en el municipio de Guanay dejó al menos 600 familias damnificadas y un severo impacto económico, productivo y turístico. El alcalde de Guanay, Víctor Ticona, atribuyó el desastre directamente a la minería ilegal, actividad que —según denunció— venía siendo advertida por su administración desde hace tiempo.
“El agua no tenía por dónde escapar. El canal de evacuación fue tapado por los trabajos mineros y, al estar obstruido, el caudal rebotó hacia las viviendas”, afirmó Ticona a Red Activa Guanay del Norte Amazónico, al explicar que este tipo de riadas normalmente ocurre entre enero y febrero, y no en diciembre, lo que confirma que no se trató de un fenómeno natural sino provocado por la intervención humana.
El alcalde fue enfático al denunciar lo que calificó como una “falsa descolmatación” del río. “Nunca ha habido descolmatación. Siempre fue extracción de oro disfrazada de trabajos preventivos”, sostuvo, y agregó que los portones engavionados construidos no sirvieron de nada ante la primera riada, dejando en evidencia la fragilidad de las supuestas obras de protección.
Las zonas más afectadas son la Zona 3 y la Zona 4 del casco urbano, donde se contabilizan cerca de 300 familias damnificadas en cada sector. En estas áreas, el agua ingresó a las viviendas y arrasó con colchones, ropa, herramientas de trabajo y otros enseres básicos. Calles como la Bolívar y la avenida Sorata quedaron anegadas, con el agua cubriendo hasta media calzada en algunos tramos.
El desastre también golpeó con fuerza a comunidades aledañas. En Candelaria, el agua ingresó incluso a la unidad educativa y cubrió casi la mitad de la población. En Miguel Dolling, una zona ya afectada por el avasallamiento minero que sepultó cultivos bajo metros de piedra, la riada provocó nuevos daños. Trapichiponte fue igualmente incluida entre las áreas críticas.
Ticona responsabilizó de manera directa a los dirigentes de 11 Organizaciones Territoriales de Base (OTB) y a la Federación de Juntas Vecinales por haber apoyado y permitido la minería ilegal. “Se priorizó el beneficio minero por encima de la seguridad de los vecinos”, denunció, al señalar que estas decisiones facilitaron el taponamiento del canal de drenaje.
Ante la magnitud del daño, el alcalde anunció que solicitará al Concejo Municipal la declaratoria de desastre natural para el área urbana de Guanay y las comunidades afectadas, con el fin de gestionar ayuda humanitaria inmediata ante Defensa Civil y el Gobierno central. “Estamos frente a un desastre provocado que no puede repetirse”, concluyó.
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