La Paz, 17 de diciembre de 2024 (ANF).- Las incautaciones de hoja de coca, cocaína y sustancias químicas controladas registraron un marcado incremento en Bolivia durante 2024, según el Informe de Monitoreo de Cultivos de Coca 2024 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), elaborado con datos oficiales de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) .
De acuerdo con el documento, en la gestión 2024 se secuestraron 383 toneladas métricas de hoja de coca, lo que representa un aumento del 3% en comparación con 2023, cuando se reportaron 372 toneladas. La cifra constituye el nivel más alto de incautación de hoja de coca registrado desde 2015, tras varios años de tendencia descendente y un repunte sostenido desde 2022.
La distribución geográfica del secuestro muestra que La Paz concentró el 43% del total nacional, seguida por Cochabamba y Santa Cruz, cada una con el 25%. Oruro aportó el 6% y Beni el 1%, mientras que en Tarija, Potosí, Chuquisaca y Pando no se reportaron incautaciones de hoja de coca durante el periodo analizado. En términos interanuales, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz registraron incrementos del 12%, 13% y 10%, respectivamente, en contraste con las reducciones observadas en Oruro y Beni.
El informe advierte un salto histórico en el secuestro de drogas procesadas. En 2024, la FELCN incautó 20,07 toneladas métricas de cocaína base, un incremento del 73% respecto a 2023, y 45,94 toneladas métricas de clorhidrato de cocaína, lo que supone un aumento del 115%, la cifra más alta registrada en la última década.
En cuanto a los insumos utilizados para la producción de estupefacientes, el secuestro de sustancias químicas controladas sólidas alcanzó 716.168 kilogramos, con un incremento del 18%, mientras que las sustancias químicas líquidas registraron una disminución del 9%, con 729.382 litros incautados a nivel nacional.
La UNODC subraya que los datos reflejan tanto un mayor esfuerzo de interdicción por parte del Estado como la persistencia del narcotráfico como un fenómeno estructural. El aumento simultáneo en el secuestro de hoja de coca, cocaína y precursores químicos plantea desafíos para la política antidroga, que —según el organismo— requiere enfoques integrales que combinen control, prevención y alternativas económicas sostenibles para las regiones productoras.
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