La Paz, 16 de octubre de 2025 (ANF).- A solo horas de la segunda vuelta presidencial, distintos sectores sociales ya anticipan tensiones con el nuevo gobierno que resulte electo. Campesinos y trabajadores agremiados en la Central Obrera Boliviana (COB) advirtieron que no permitirán políticas que afecten los intereses del pueblo ni medidas de corte privatizador. Aunque reconocen la crítica situación económica que atraviesa el país.
El dirigente campesino Willy Tapia sostuvo que, gane quien gane, el próximo presidente deberá cumplir sus promesas electorales y ofrecer soluciones inmediatas a la crisis.
“Los candidatos, gane quien gane, tienen que cumplir su plan de gobierno. Si no lo hacen, el pueblo se va a organizar y va a salir a las calles”, declaró Tapia.
El representante reconoció que Bolivia vive “una situación crítica” y que el desabastecimiento de combustible es un reflejo de la crisis que golpea al país. Sin embargo, señaló que su sector está dispuesto a apoyar la gestión del nuevo mandatario, siempre y cuando se tomen medidas concretas para revertir la situación.
“Estamos en un estado de coma, pero creemos que el pueblo soberano se va a imponer. Como 16 provincias, vamos a apoyar la gestión del presidente que sea electo, si logra sacar al país de la crisis”, afirmó, según el reporte de radio Fides Oruro.
Por su parte, el nuevo ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, también lanzó un mensaje firme previo al balotaje. El dirigente aseguró que la COB “no permitirá ningún intento de privatización” y que estará “al lado del pueblo y no del gobierno”.
“Los nuevos gobernantes que vayan a venir tienen que saber que esta Central Obrera Boliviana será fuerte y contundente ante cualquier arremetida contra la ya empobrecida economía del país”, afirmó Argollo.
El dirigente enfatizó que la nueva dirigencia de la COB defenderá la unidad y los derechos de los trabajadores, advirtiendo que cualquier medida considerada “antineoliberal o atentatoria” a la educación, salud o empresas estatales generará movilizaciones.
“Vamos a mantener el rol histórico de la COB: estar al lado del pueblo, no de los gobernantes. No vamos a permitir ningún atentado contra los intereses del conjunto del pueblo boliviano”, remarcó.
Las declaraciones de ambos líderes reflejan el clima de expectativa y presión social que rodea al balotaje. Mientras el país define en las urnas al próximo presidente, los sectores sociales ya delinean los límites de su respaldo y advierten que la estabilidad dependerá de las respuestas inmediatas del nuevo gobierno frente a la crisis económica.
El diputado José Luis Porcel de Comunidad Ciudadana retrucó la posición de la COB, entidad sindical a la que calificó de ser “cómplice” de los gobiernos del MAS, señaló que los dirigentes de la organización fueron “cómplices del desastre” y de la “corrupción”, por lo que no tienen moral para cuestionar al nuevo gobierno que será electoral este 19 de octubre.
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