La Paz, 6 de marzo de 2026 (ANF).- El presidente boliviano, Rodrigo Paz, viajó este viernes a Estados Unidos para participar en la cumbre convocada por el mandatario estadounidense, Donald Trump, que reunirá en Miami a varios líderes latinoamericanos identificados con posiciones conservadoras.
Paz y la Primera Dama, María Elena Urquidi, partieron en un vuelo de la aerolínea estatal Boliviana de Aviación (BOA), para asistir este sábado al encuentro regional en el que Trump presentará su plan “Escudo de las Américas”, enfocado en temas como el narcotráfico, el crimen organizado, la inmigración irregular y la influencia de China en Latinoamérica.
A la reunión asistirán también mandatarios como el argentino Javier Milei, el ecuatoriano Daniel Noboa y el paraguayo Santiago Peña, además de los presidentes de El Salvador, Nayib Bukele; Costa Rica, Rodrigo Chaves; de República Dominicana, Luis Abinader; de Panamá, José Raúl Mulino, y Honduras, Nasry Asfura.
También estará presente la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, y el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, quien asumirá el cargo la próxima semana.
Longaric: es una oportunidad para solicitar cooperación contra el narcotráfico
La exministra de Relaciones Exteriores de Bolivia, Karen Longaric, consideró que la invitación a Paz representa una oportunidad para que el país exponga su crisis económica e institucional y solicite cooperación internacional para enfrentar el narcotráfico, el crimen organizado y la corrupción.
En declaraciones a ANF, Longaric sostuvo que el mandatario boliviano podrá plantear ante Estados Unidos los problemas que, según dijo, fueron heredados tras 19 años de gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS), encabezados por Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025).
Según la excanciller, estos problemas incluyen una profunda crisis económica, la penetración de carteles del narcotráfico, el incremento del crimen organizado, la corrupción y el debilitamiento de instituciones como el sistema judicial y la Policía.
A su juicio, Estados Unidos mantiene un interés particular en Bolivia debido a su condición de país productor y exportador de cocaína, lo que, afirmó, tiene implicaciones para la seguridad del mercado norteamericano.
Longaric también planteó que Bolivia debería acercarse a las “democracias occidentales”, al considerar que los gobiernos invitados promueven el estado de derecho, el respeto a las libertades y una lucha frontal contra la corrupción y la delincuencia organizada.
En ese sentido, señaló que la cooperación de Estados Unidos podría incluir la promoción de inversiones de empresas estadounidenses en sectores estratégicos como la minería, el gas y la tecnología.
Asimismo, sostuvo que un eventual acercamiento con Washington no debería afectar las relaciones de Bolivia con la Unión Europea o Brasil y consideró que los vínculos con China deberían mantenerse, aunque con mayor control sobre las inversiones del país asiático para resguardar los intereses nacionales.
JA
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