La Paz, 18 de octubre de 2025 (ANF). - Tras dos décadas en el poder, el Movimiento Al Socialismo (MAS) deja un país apresado por los casos de corrupción en los cuales se vieron involucradas altas autoridades de Estado, con la institucionalidad en ruinas y sobre todo con una deuda pendiente: no logró reformar el sistema judicial.
“La institucionalidad fue absolutamente destruida, no existe ningún tipo de institucionalidad en este momento en Bolivia, no gobiernan las leyes ni las instituciones, sino gobiernan los apetitos personales, las prebendas, los privilegios de quienes son parte del régimen. Entonces, todo lo poco que se había avanzado en materia de institucionalidad en Bolivia se quedó en nada”, afirmó el analista político Ricardo Paz, en declaraciones a la ANF.
El MAS llega al final de su ciclo de poder, un partido que interfirió en las decisiones judiciales e implementó la elección de altas autoridades del Órgano Judicial a través del voto popular, las cuales respondían a los intereses de los gobernantes.
En ese sentido, Paz dijo que, luego de atender las principales demandas económicas a corto plazo, el próximo gobierno deberá asumir acciones para recuperar la institucionalidad a partir de una reforma a la Constitución Política del Estado (CPE) y la meritocracia para ocupar altos cargos en las entidades públicas.
“Tendrá que encarar las reformas institucionales, tendrá que ir a una reforma constitucional y luego a una reforma legal de varias leyes subsidiarias. Deberá recuperar la institucionalización y la meritocracia en todas las instituciones que deben ser elegidas por dos tercios (de votos), como manda la propia Constitución”, manifestó.
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