La Paz, 15 de abril de 2026 (ANF).- El analista económico Rolando Morales sostuvo que la limitada presencia de Bolivia en el escenario internacional, lejos de ser una desventaja, actúa como un mecanismo de protección frente a presiones externas y eventuales sanciones.
Según explicó, el reducido tamaño de la economía boliviana —reflejado en un bajo Producto Interno Bruto (PIB) y escasas relaciones comerciales globales— hace que el país pase prácticamente desapercibido para las grandes potencias.
“En realidad, nadie se acuerda de Bolivia en la política internacional”, afirmó Morales, al describir lo que considera una “insignificancia” en el radar mundial.
Desde su perspectiva, esta condición evita que el país sea un objetivo prioritario en disputas geopolíticas. Morales señaló que, en caso de que Estados Unidos decidiera ejercer presión en la región para limitar la influencia de China, concentraría sus esfuerzos en naciones con mayor peso estratégico y económico, como Perú, donde existen proyectos de infraestructura de gran escala vinculados a capitales chinos.
El analista también relativizó el impacto de decisiones diplomáticas consideradas controversiales. En ese sentido, mencionó la reanudación de relaciones con Israel, una medida que —según dijo— ha sido cuestionada a nivel internacional. Sin embargo, sostuvo que este tipo de determinaciones difícilmente generará consecuencias significativas para Bolivia debido a su escasa relevancia global.
“Un país más influyente podría enfrentar sanciones o un fuerte desgaste en su imagen internacional por decisiones similares. Bolivia, en cambio, queda fuera de ese nivel de escrutinio”, explicó.
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