La Paz, 27 de agosto de 2025 (ANF).- En Bolivia, este 26 de agosto se conmemora el Día de la Dignidad de las Personas Adultas Mayores, una fecha que busca visibilizar las problemáticas de un sector de la población históricamente relegado. Sin embargo, líderes sociales y representantes de esta comunidad advierten que la vulneración a sus derechos no solo proviene de la sociedad y las instituciones, sino también de la forma en que los medios de comunicación los retratan.
Elizabeth Calizaya, coordinadora nacional del Programa de Personas Adultas Mayores de la Pastoral Social Cáritas Bolivia, alertó, en el marco del Desayuno Trabajo “El Rol de los Medios de Comunicación para una Vejez Digna”, que los medios refuerzan estigmas y un trato paternalista que impide reconocer a las personas mayores como sujetos plenos de derechos. “Un diagnóstico reveló que el 42% de los medios de comunicación utilizan términos edadistas o discriminatorios. El 20% incluso emplea expresiones como abuelitos o abuelos, que son incorrectas y dañinas”, subrayó consultada por ANF.
Calizaya explicó que la insistencia en el término “tercera edad” también es inadecuada. “Está ligado a la jubilación y genera un constructo social en el que las personas mayores ya no trabajan y deben ser pasivas. Naciones Unidas ha advertido que esta mirada afecta directamente el trato hacia ellos”, detalló.
Según la especialista, el problema va más allá del lenguaje. Un 32% de los medios de comunicación, dijo, exhiben contenidos con violencia hacia los adultos mayores o los presentan como objetos de lástima. “Ese enfoque paternalista coarta su capacidad de decisión y refuerza la idea de que son dependientes de otros”, sostuvo.
Frente a esta situación, instó a los medios a emplear términos adecuados como “personas mayores” o “personas adultas mayores” y a promover un enfoque preventivo respecto al maltrato. “Se debe llamar la atención a la familia, la sociedad y las instancias públicas para trabajar estrategias de prevención y no solo mostrar el sufrimiento”, agregó.
Un contexto preocupante
Datos proporcionados por la Pastoral Social Cáritas señalan que en Bolivia el 32% de los adultos mayores sufren maltrato psicológico dentro de la familia, el 17% maltrato físico, y un 42% reporta sentirse solo, lo que incide directamente en problemas de depresión y salud.
Además, en el país existen 77 centros de acogida para personas mayores, de los cuales más de 40 son privados, 12 públicos y poco más de 20 pertenecen a la Iglesia Católica. Alrededor de 2.700 personas residen en ellos, y más de la mitad son ingresadas por sus propias familias.
“En Bolivia hay 1,2 millones de personas mayores, lo que representa el 10% de la población. El 82% depende de la Renta Dignidad, y en su mayoría se dedica a la informalidad. Solo un 18% está jubilado, con pensiones que en algunos casos apenas alcanzan los 300 a 600 bolivianos”, detalló Calizaya.
Félix Larrazábal, presidente de la Asociación Nacional de Adultos Mayores (Anambo), describió la situación como una mezcla de invisibilidad y abandono. “En 19 o 20 años de los últimos gobiernos nunca nos han dado una visión clara ni espacios para expresar nuestras necesidades. Queremos ser más visibles y que el gobierno nos mire con seriedad”, expresó en contacto con ANF.
Larrazábal lamentó la ausencia de espacios propios para sus actividades y reconoció que sin el apoyo de Cáritas estarían “a la deriva”.
En cuanto a la relación con otras instituciones, Larrazábal fue contundente. “La única que nos convoca es la Defensoría del Pueblo. Ni la Asamblea de Derechos Humanos ni la Central Obrera nos llaman. Las gobernaciones y alcaldías solo se acuerdan de que existimos en estas fechas conmemorativas. El resto del año estamos olvidados”, criticó.
También cuestionó a los medios de comunicación. “Algunos nos dan espacio, pero la mayoría solo se acuerda de nosotros en aniversarios o fiestas. No reflejan nuestras necesidades reales ni nuestra voz”, dijo.

La Defensoría del Pueblo, en un comunicado por esta jornada, reafirmó su compromiso con la protección de los derechos de las personas mayores. “Merecen vivir una vejez digna, activa y libre de discriminación o maltrato”, señaló la institución.
Entre 2024 y mayo de 2025, la Defensoría registró 1.152 denuncias vinculadas al maltrato familiar, institucional o social hacia personas mayores. Asimismo, contabilizó 149 quejas por limitaciones al derecho al voto y 125 por discriminación por edad u otras condiciones como discapacidad, color de piel o estado civil.
Como parte de su labor, la institución capacitó a 869 personas mayores como promotoras de derechos humanos y promovió acciones conjuntas con la Gestora Pública, Régimen Penitenciario y el Banco Unión para garantizar el acceso a la Renta Dignidad a personas privadas de libertad, beneficiando a más de 1.600 en lo que va de este año.
El Ministerio de Salud también implementó, en cumplimiento de recomendaciones defensoriales, una estrategia para mejorar la entrega del Complemento Nutricional Carmelo, una medida que busca fortalecer la protección social de este sector.
Pese a estos avances, la Defensoría insistió en que el Estado debe garantizar que las personas adultas mayores sean tratadas como sujetos de derechos, no como beneficiarios pasivos. “La Constitución reconoce de manera expresa sus derechos, lo que obliga a las instituciones a asegurar su cumplimiento”, subrayó.

/FC/
Articulo sin comentarios