La Paz, 15 de junio de 2025 (ANF).- En el marco del Día Mundial de toma de conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, la Asociación Nacional de Adultos Mayores de Bolivia (Anambo) emitió un pronunciamiento en el que alerta que la actual crisis económica que atraviesa el país está agravando las condiciones de vida de las personas adultas mayores, haciéndolas aún más vulnerables al abandono, a la violencia y al maltrato estructural.
Desde 2006, cada 15 de junio se conmemora esta fecha establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas para visibilizar las distintas formas de violencia que sufren las personas adultas mayores. En Bolivia, sin embargo, según Anambo, la situación sigue siendo alarmante.
“Lamentablemente, en Bolivia las personas adultas mayores sufrimos a diario maltratos en nuestras familias, en las instituciones y en nuestras comunidades”, denunció la organización.
Entre las principales formas de maltrato mencionadas por Anambo se encuentran la falta de trato preferencial en oficinas públicas, la desposesión de tierras en comunidades rurales y el desinterés institucional por atender las necesidades de este grupo poblacional.
“No solo se trata de violencia física, también enfrentamos la indiferencia, el olvido y la negligencia del Estado y de la sociedad”, recalcaron.
La crisis económica que golpea al país ha empeorado esta situación. El alza en los precios de la canasta familiar y la escasez de combustibles han debilitado aún más la economía de las personas adultas mayores, muchas de las cuales dependen exclusivamente de la Renta Dignidad. “Hoy, ese ingreso no alcanza para nada”, remarcó la organización.
Según datos de Anambo, el 81% de los adultos mayores en Bolivia vive con la Renta Dignidad como única fuente de ingreso. Para sobrevivir, muchos se ven obligados a trabajar en la economía informal, lo que los expone a explotación laboral, discriminación y competencia desleal.
“Cada día más familias entran a la informalidad y eso hace que sobrevivir sea más difícil para nosotros”, advirtieron.
En las áreas rurales, los adultos mayores dependen principalmente de la agricultura y la ganadería. No obstante, el cambio climático, las sequías y otros fenómenos naturales han afectado seriamente estas actividades. “La inestabilidad climática es otro golpe que sufrimos en silencio”, subrayó Anambo.
La organización de los adultos mayores, dirigido por Félix Larrazábal, considera que esta suma de factores constituye una forma de maltrato estructural que cada día se va profundizando.
“Toda esta situación de crisis la consideramos un abuso y maltrato a un sector vulnerable de la población como lo somos los adultos mayores”, dijo Larrazábal a ANF.
Anambo hizo un llamado a las autoridades municipales, departamentales y nacionales para que trabajen de forma coordinada en la erradicación del abuso y maltrato a las personas mayores, no solo en esta fecha, sino por siempre.
“Es necesario reflexionar, formular estrategias de prevención y diseñar políticas públicas efectivas”, señalaron.
Entre las demandas más urgentes está la implementación de programas que garanticen una atención preferente con calidad y calidez humana en centros de salud, oficinas públicas y espacios comunitarios. También solicitaron protección legal efectiva ante la violencia patrimonial y familiar.
El pronunciamiento también insistió en la necesidad de incluir a los adultos mayores en el diseño de políticas que los afecten directamente, participación en la construcción de un país más justo e inclusivo.
Anambo recordó que el respeto, el buen trato y la solidaridad con las personas adultas mayores deben convertirse en principios cotidianos de convivencia y no limitarse a un solo día al año.
/ANF/
Articulo sin comentarios