Ir al contenido principal
 

Innovación y Educación

Enjuague bucal natural con clavo y menta muestra alto efecto antimicrobiano

El impacto del proyecto trascendió el ámbito universitario. Durante el segundo semestre de 2024, el equipo elaboró 50 litros del enjuague para una prueba piloto en la Unidad Educativa Paulo Freire II.
14 de enero, 2026 - 11:29
Compartir en:

La Paz, 14 de enero de 2026 (AND).- Un enjuague bucal natural elaborado a base de clavo de olor y menta logró resultados positivos en la reducción de bacterias orales, gingivitis y halitosis, demostrando que la ciencia aplicada puede traducirse en soluciones concretas para la salud cotidiana. El producto, denominado Clamentol, fue desarrollado como parte de un proyecto académico interdisciplinario que combinó investigación científica, trabajo de campo y recursos naturales.

La iniciativa nació en 2024 y fue impulsada por estudiantes de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), quienes integraron conocimientos de Enfermería, Bioquímica y Farmacia, y Odontología. En total participaron 29 estudiantes y tres docentes, con el objetivo de “elaborar un enjuague oral a base de clavo de olor y menta y probar su eficacia en la salud bucodental de estudiantes de la Unifranz”, explica María del Rosario Córdova, docente de Odontología.

El proyecto se desarrolló en dos etapas. Primero, se realizó una extracción por maceración alcohólica de los principios activos del clavo de olor y la hoja de menta, con los que se elaboró el enjuague y se lo envasó en frascos de 100 mililitros. Posteriormente, se evaluó su eficacia mediante pruebas in vitro e in vivo.

En la fase in vitro, se analizó la actividad antimicrobiana frente a bacterias patógenas orales utilizando la técnica de difusión en agar. En la fase in vivo, se trabajó con 29 estudiantes divididos en tres grupos: placebo, control positivo (enjuague comercial) y experimental, que utilizó Clamentol.

Los resultados evidenciaron un efecto antimicrobiano superior frente a Streptococcus pyogenes y la microbiota oral, además de una reducción significativa de la gingivitis y un control efectivo de la halitosis. “En todos los participantes que usaron Clamentol hubo una reducción en el sangrado de encías, mientras que en el grupo placebo no se observaron mejoras”, detalla Córdova.

La elección de los ingredientes respondió a sus propiedades terapéuticas. El clavo de olor es reconocido por su acción antibacteriana, antiinflamatoria y analgésica, mientras que la menta aporta frescura y un efecto calmante. “Existen investigaciones que respaldan la acción del clavo de olor contra bacterias productoras de caries, gingivitis y periodontitis. Nosotros quisimos comprobarlo y potenciarlo con la menta”, afirma la docente.

El impacto del proyecto trascendió el ámbito universitario. Durante el segundo semestre de 2024, el equipo elaboró 50 litros del enjuague para una prueba piloto en la Unidad Educativa Paulo Freire II, donde se observó una reducción notable de la placa dental y una alta aceptación por parte de estudiantes y padres de familia.

Para Córdova, el valor principal del proyecto está en el aprendizaje práctico. “Profesionales teóricos hay muchos, pero en Unifranz formamos a través de la práctica, el trabajo de campo y la interacción con la población. El aprendizaje se consolida cuando el estudiante vive la experiencia”, sostiene. También destaca la importancia del trabajo interdisciplinario y del aprovechamiento de los recursos naturales del país. “En nuestro país hay un enorme potencial de recursos naturales y talento humano. Lo que falta es fomentar más actividades que reten a estudiantes y docentes a mostrar lo que son capaces de hacer”, reflexiona.

Aunque Clamentol se encuentra aún en fase experimental, sus resultados abren la posibilidad de una futura producción a mayor escala. “La ciencia no está solo en los laboratorios. Está en las manos de estudiantes que se atreven a innovar y en las comunidades que se benefician de esos esfuerzos”, concluye Córdova.

/AND/

Comentarios

Articulo sin comentarios