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Innovación y Educación

Calidad académica con impacto social: estudiantes de Unifranz diseñan plan nutricional para adultos mayores en Corocoro

La iniciativa, desarrollada como parte de su formación profesional, permitió evidenciar cómo factores biopsicosociales —como la soledad, las limitaciones en infraestructura y el acceso a alimentos— inciden directamente en la salud de esta
7 de abril, 2026 - 09:51
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La intervención también permitió comprender la dimensión social de la salud.
La intervención también permitió comprender la dimensión social de la salud.

La Paz, 7 de abril de 2026 (AND).- Una experiencia académica que combina ciencia, compromiso social y aprendizaje práctico llevó a estudiantes de Medicina de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz) a intervenir en la casa hogar Amor de Dios, en el municipio paceño de Corocoro. Junto a nutricionistas, personal de salud y autoridades locales, evaluaron el estado nutricional de adultos mayores y diseñaron un plan alimentario adaptado a las condiciones del altiplano.

La iniciativa, desarrollada como parte de su formación profesional, permitió evidenciar cómo factores biopsicosociales —como la soledad, las limitaciones en infraestructura y el acceso a alimentos— inciden directamente en la salud de esta población. Más allá del diagnóstico, el proyecto apostó por soluciones sostenibles basadas en evidencia.

Guiados por la docente Miriam Bautista, los universitarios realizaron cinco visitas al municipio, ubicado a unos 100 kilómetros de la ciudad de La Paz. Durante el trabajo de campo evaluaron a 26 adultos mayores mediante mediciones antropométricas, control de signos vitales y análisis coproparasitológicos, además del uso de la herramienta Mini Nutritional Assessment.

“Realizamos la evaluación a partir de los resultados obtenidos en diferentes mediciones que nos permitieron clasificar a los adultos mayores según su estado nutricional en categorías como desnutrición, peso normal, sobrepeso u obesidad”, explica Nicole Camila Claros, estudiante de Medicina de Unifranz.

Los resultados reflejan una tendencia significativa: el 73% de los evaluados son mujeres y el 27% hombres; sin embargo, el 77,7% de los casos de desnutrición se concentra en el grupo femenino. Aunque se trata de una muestra reducida, los datos coinciden con estudios que advierten mayor vulnerabilidad nutricional en mujeres adultas mayores, asociada a factores sociales, económicos y biológicos.

A partir de estos hallazgos, el equipo elaboró un plan nutricional y un menú específico considerando los alimentos disponibles en el municipio y los productos cultivados en su huerto. “Diseñamos un menú específico tomando en cuenta, principalmente, los alimentos disponibles en el municipio, con el fin de que la propuesta sea sostenible y fácil de aplicar”, agrega Claros.

La intervención también permitió comprender la dimensión social de la salud. La soledad emergió como un factor determinante en el bienestar físico y emocional de los adultos mayores.

 “Una de las cosas que más nos llamó la atención fue que muchos adultos mayores nos comentaban que a veces se sentían solos. Cuando llegábamos, algunos nos decían: ‘Por favor, vuelvan’. Más que una actividad académica, fue una oportunidad para compartir con ellos, escuchar sus historias y convivir durante un momento”, relata Álvaro Joel Limachi Ticona, también estudiante de Medicina.

Según el universitario, este sentimiento impacta incluso en la alimentación. “Algunos nos decían que, al sentirse solos, a veces no tenían ganas de comer, o experimentaban estados de tristeza o depresión que les quitaban el interés por realizar actividades cotidianas”, señala.

Durante las jornadas, los estudiantes también desarrollaron acciones de educación en salud, brindaron charlas sobre alimentación e higiene, compartieron refrigerios nutritivos y realizaron visitas domiciliarias a residentes en condiciones precarias.

La intervención concluyó con la entrega del plan nutricional a la responsable de la cocina del hogar, con la expectativa de mejorar la alimentación de los residentes. Los estudiantes prevén retornar para evaluar los resultados y dar continuidad al trabajo comunitario.

Más allá de los datos, la experiencia reafirma que la formación médica de calidad se construye en contacto con la realidad. Entender la salud implica no solo analizar indicadores, sino también escuchar, comprender contextos y acompañar a quienes más lo necesitan.

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