La Paz, 21 de abril (ANF).- El pontificado del Papa Francisco, Jorge Mario Bergoglio, entre marzo de 2013 y abril de 2025, se caracterizó por una firme orientación hacia la justicia social, el cuidado del medio ambiente y la atención a los sectores más vulnerables. Desde el inicio de su ministerio, el Papa Francisco planteó como eje central la construcción de una “Iglesia pobre para los pobres”, inspirada en el espíritu de San Francisco de Asís y en el compromiso de no desatender a quienes viven en condiciones de vulnerabilidad y exclusión.
Magisterio con enfoque social y ambiental
El pontífice consolidó un magisterio que integró la defensa del medio ambiente con la dignidad humana, al advertir la existencia de una única crisis socioambiental. A través de documentos como Laudato Si’ y Fratelli Tutti, cuestionó los modelos económicos que promueven la “cultura del descarte” y propuso una fraternidad global basada en el diálogo y la solidaridad, subrayando que el cuidado de la naturaleza es inseparable de la protección de las personas más vulnerables.
Impulso a una “Iglesia en salida”
En el ámbito pastoral, impulsó el concepto de una “Iglesia en salida”, orientada a una mayor cercanía con las comunidades y a superar estructuras de poder cerradas. Este enfoque se reflejó en una atención prioritaria a las periferias, tanto geográficas como existenciales, con especial énfasis en regiones como la Amazonía y en los pueblos indígenas, promoviendo una Iglesia con identidad propia y con capacidad de escucha.
Sinodalidad y reformas institucionales
Otro de los pilares de su legado fue la promoción de la sinodalidad, entendida como un proceso de participación colectiva en el que laicos, jóvenes y mujeres adquieren mayor protagonismo en la vida eclesial.
Asimismo, amplió la representación global de la Iglesia al incorporar cardenales de países que no contaban previamente con presencia en el Colegio Cardenalicio y con esta medida buscó dar voz a Iglesias locales periféricas y menos representadas, tal es el caso de Irak, Singapur, Bangladesh, Islas Mauricio, Mali, Brunei, entre otros.
Celebró 10 consistorios en los que creó 163 cardenales de 76 países, logrando que el 80% de los electores actuales fueran designados durante su pontificado.
Un pontificado de alcance global
Francisco tuvo uno de los pontificados más activos en la historia reciente de la Iglesia. Publicó cuatro encíclicas, siete exhortaciones apostólicas y 75 documentos motu proprio. Además, pronunció 2.396 discursos y emitió 26 mensajes Urbi et Orbi.
Proyección internacional y mensaje de paz
Francisco realizó 47 viajes apostólicos, visitando 66 países y priorizando el acercamiento a naciones en conflicto y a minorías religiosas, con un mensaje centrado en la paz, la misericordia y el diálogo. Su labor lo posicionó como un referente en la diplomacia global y en la construcción de puentes entre culturas y religiones.
Su vocación misionera también se reflejó en visitas dentro de Italia y en hitos históricos como sus viajes a Irak, Emiratos Árabes Unidos, Mongolia y Sudán del Sur, convirtiéndose en el primer pontífice en llegar a esos territorios. Asimismo, canonizó a más de 900 personas y beatificó a más de 1.350 fieles, consolidando un legado espiritual orientado a responder a los desafíos del mundo contemporáneo.
El mensaje de Francisco deja como herencia un proceso de renovación que busca una Iglesia más inclusiva, cercana y comprometida con los sectores más vulnerables, en línea con los principios evangélicos de servicio y solidaridad.
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