La Paz, 10 de marzo de 2026 (ANF).- El Estado boliviano ha puesto en marcha un plan de gestión de pasivos que pretende que un 67 % de la deuda contraída con acreedores externos por bonos soberanos pase a manos de instituciones bolivianas, según la plataforma internacional PR Newswire, especializada en distribuir comunicados de fuentes oficiales.
Según el reporte, la operación que se plantea el Gobierno es intercambiar una parte de los “Bonos 2028” y “Bonos 2030, “por un monto que representa aproximadamente el 67 % del monto principal agregado de los Bonos, con ciertas instituciones bolivianas”, indicó la publicación.
Al estar los bonos en mercados internacionales están en dólares y regidos por la Ley de Valores de Estados Unidos de 1933, pero al canjearse por instrumentos de entidades bolivianas pasarían a ser obligaciones en moneda nacional indexada al dólar, según la explicación de PR Newswire.
Al respecto, el economista Fernando Romero dijo a ANF que “la estrategia de transformar cierta parte de la deuda externa en deuda interna” es una operación habitual en los Estados para aminorar la presión sobre las divisas en dólares.
En el caso de Bolivia, las reservas internacionales netas son bajas al rondar los 4.320 millones de dólares, pero la parte líquida es de poco más de 425 millones de dólares, apuntó.
Explicó que si el Estado logra con los acreedores privados internacionales ese intercambio de deuda podrá tener flexibilidad o condiciones más favorables en años de gracia.
Los Bonos 2028 con una tasa de interés de 4,5 % fueron un operación por cerca de 1.000 millones de dólares, mientras que los Bonos 2030, con una tasa de 7,5%, supusieron 850 millones de dólares aproximadamente, según datos facilitados por Romero.
El 67 % para la posible operación de transformación en deuda boliviana supondría alrededor de 1.240 millones de dólares.
Romero también señaló que en marzo el Estado debe pagar un interés de 300 millones de dólares por la deuda en bonos.
JA
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