22 de abril, 2000 - 17:52
ANF N1347 16:47:48 22-04-2000ECO INDUSTRIA GASTRONOMICA-PLAN REACTIVACIONIndustria gastronómica debe ser incluida en plan de reactivación productiva Lamentan ser marginados por el gobiernoLa Paz, ABR 22 (ANF).- La industria gastronómica nacional también debe ser beneficiada con la Ley de Reactivación Económica dentro de las concesiones otorgadas al sector del turismo considerando que este rubro es uno de los pilares de la "industria sin chimenea", por tanto, merece atención del Estado. El criterio corresponde al industrial gastronómico José Antonio Lena, dueño de la cadena de restaurantes "Gringo Limón", quien demandó mayor atención del gobierno, toda vez que no existe ningún tipo de incentivo estatal, que a diferencia de ayudar "recarga las obligaciones impositivas y el pago de servicios".El problema de la industria gastronómica no se reduce sólo al costo de los productos comestibles sino a las obligaciones impositivas autorizaciones prefecturales, municipales, impuestos internos y otros temas que hacen al capital de movimiento.Gringo Limón aseguró que el único rubro de la industria gastronómica en la que Bolivia puede sacar notable ventaja es en la calidad de sus alimentos, pero por falta de infraestructura pierde un importante espacio internacional."Parece que en el país se lucha contra la empresa privada, nosotros también somos empresa privada, a algunos nos va bien, pero estructuralmente la cosa no va más allá de lo regular", puntualizó.Uno de los problemas centrales de la industria gastronómica, al igual que otros, es el acceso al financiamiento, por lo que propone ser benefiada con créditos blandos de largo plazo destinados a la construcción de infraestructura, mejoramiento de mobiliario y otros requerimientos de vital importancia.En este contexto, señaló la urgente necesidad de una reunión nacional de industriales gastronómicos para analizar la actual situación de este rubro respecto de los créditos bancarios, el tema impositivo, apoyo a la infraestructura, entre otros, toda vez que este sector no se beneficia con el plan de reactivación. Lo importante es que el gobierno tenga un plan económico serio, que permita una real reactivación de todos los sectores productores, observó. Si este plan significa "quitar la plata a los políticos que se han llevado millones de millones el gobierno debe quitarles y con esa plata también luchar contra la pobreza y la corrupción".José Antonio Lena, más conocido como "Gringo Limón", señaló que uno de los principales obstáculos, igual que para otros sectores, es el "acceso al crédito, las elevadas tasas de interés y las por demás exigentes garantías".En los últimos dos años muchos restaurantes fueron cerrados y se seguirán cerrando si el Estado no otorga algún tipo de incentivo, considerando que la actual situación exige subir los costos, lo que deriva en pérdida de clientela y por supuesto en un posible fracaso empresarial."El negocio de la comida, con mayor razón está sujeto a las decisiones políticas porque depende de la canasta familiar. La actual situación no permite tener un margen de ganancia mayor al deseado por lo pesado que es en si mismo el trabajo de la cocina, empezando por hacer las compras, preparar los alimentos y atender al comensal", señala Gringo Limón. Los restaurantes con precios fijos y con menú variado son los más afectados por la actual situación, toda vez que dentro de su política empresarial los precios de su menú no pueden modificar constantemente, porque significaría la pérdida de clientela."El presupuesto para los insumos hasta hace dos años era de no más de cuatro mil bolivianos diarios, considerando la preparación de una variedad de platos, ahora necesitamos más de seis mil y el trabajo es mayor. La crisis nos ha afectado significativamente", puntualizó."La situación es mas complicada porque no existe ningún tipo de control sobre los precios, y cuando ya hemos retornado a la normalidad no bajan los precios a su costo inicial", remarcó.El capital mínimo que requiere el montaje de un restaurante que responda a las expectativas de un producto "de buena calidad y no muy caro", es de por lo menos 100 mil dólares, sin considerar el requerimiento de infraestructura, aspecto que debe ser incorporado dentro del plan de la producción en cadena.Infraestructura, la mayor deficiencia La industria gastronómica nacional, además de los problemas que derivan de la crisis financiera enfrenta como problema de fondo la carencia de infraestructura exclusiva para restaurantes, capacitación de personal, normas específicas que permitan un mejor funcionamiento del sistema del servicio de restaurantes."Lamentablemente nuestro personal no está capacitado para competir con otros países en esta industria. La mayoría de los restaurantes tampoco pueden hacerlo porque somos un país pobre, la mayoría de este tipo de negocios están instalados en casas remodeladas o acondicionadas, pero casi ninguno en una infraestructura hecha para este fin" reveló el industrial cocinero.Los únicos restaurantes que responden a expectativas internacionales son los de los hoteles que cuentan con infraestructura adecuada, pero con limitada capacidad y costos discriminatorios.Las deficiencias estructurales de la industria gastronómica hace que la calidad de la comida típica e internacional boliviana que es de inmejorable calidad, no pueda competir en igualdad de condiciones con el resto de los países de la región, señaló. (MM)
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