La Paz, 17 de noviembre de 2025 (ANF).- Las utilidades del sistema bancario boliviano crecieron más de siete veces desde 2005, impulsadas por el modelo económico aplicado por el Movimiento al Socialismo (MAS). De acuerdo con datos de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), las ganancias del sector pasaron de 349 millones de bolivianos en 2005 a 2.670 millones en 2024, un salto que marca uno de los periodos de mayor expansión para la banca en la historia reciente del país.
El analista económico Martín Moreira atribuyó este crecimiento a un entorno financiero favorecido por las políticas del MAS. Afirmó que la banca ha sido “uno de los sectores más beneficiados” por el modelo, y que las utilidades obtenidas en los últimos años reflejan una tendencia sostenida. Moreira destacó que solo en 2024 las ganancias alcanzaron niveles “nunca antes vistos”.
Según el especialista, las entidades financieras registraron incrementos mensuales del 30% en sus utilidades durante 2024, un ritmo que considera excepcional. “Con estas utilidades, un banco nuevo podría crearse en uno, dos o tres años”, afirmó a ANF, subrayando la magnitud del excedente acumulado por las instituciones del sistema.
Moreira sostuvo que la expansión de las ganancias está directamente vinculada al diseño de la política crediticia implementada por el MAS. En particular, menciona el impulso al crédito productivo, que supera los 100.000 millones de bolivianos, y al crédito de vivienda social, que ya sobrepasa los 30.000 millones. Ambos instrumentos, señaló, dinamizaron la cartera y consolidaron un sistema financiero “con crecimiento exponencial”.
Los datos de la ASFI también muestran un crecimiento significativo en los indicadores estructurales del sistema. Los depósitos del público aumentaron de 29.429 millones de bolivianos en 2005 a 230.289 millones en 2024, mientras que la cartera de créditos se elevó de 26.879 millones a 222.365 millones en el mismo periodo, reflejando una mayor profundización financiera y un acceso más amplio al crédito.
En cuanto a la solvencia del sistema, la ASFI reporta que el Coeficiente de Adecuación Patrimonial (CAP) se mantuvo por encima del 10% exigido por ley durante toda la etapa analizada. Para septiembre de 2025, este indicador alcanzó 14,5%, lo que evidencia —según Moreira— un nivel adecuado de capitalización y una capacidad suficiente para absorber pérdidas y soportar riesgos.
Moreira explicó que el CAP es un indicador clave para medir la fortaleza de los bancos. “En palabras simples, el CAP muestra qué tan capaz es un banco de absorber pérdidas sin quebrar”, señaló. El mantenimiento de este coeficiente por encima del mínimo legal, añade, confirma la estabilidad del sistema pese al acelerado crecimiento de sus operaciones.
El analista concluyó que el modelo económico del MAS configuró un escenario especialmente favorable para el sector financiero. El notable incremento de utilidades, el fortalecimiento del crédito y la solidez patrimonial evidencian —según Moreira— que la banca no solo creció, sino que lo hizo a un ritmo que la posiciona como uno de los principales beneficiarios del modelo económico del MAS.
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