La Paz, 27 de noviembre de 2025 (ANF).- Mientras el Gobierno asegura que la eliminación del Impuesto a las Grandes Fortunas (IGF) permitirá el retorno de capitales y aliviará la escasez de dólares, dos analistas económicos, Alberto Bonadona y Martín Moreira, advirtieron que el efecto será mínimo si no se encaran reformas profundas que restituyan la confianza y reactiven los sectores estratégicos.
El presidente Rodrigo Paz justificó la iniciativa argumentando que el IGF había provocado la salida de unos 2.500 millones de dólares del país. Según el mandatario, empresarios de regiones como El Alto, Oruro y Potosí preferían mantener sus recursos en Chile, Argentina o Paraguay para evitar el pago del impuesto, que grava fortunas superiores a 30 millones de bolivianos con alícuotas de entre 1,4% y 2,4%.
“Queremos que esos dólares retornen a Bolivia, inviertan en Bolivia y generen empleo en Bolivia”, dijo la víspera. Afirmó además que el impuesto no beneficiaba a servicios esenciales como salud o educación, sino a unos cuantos en el Estado.
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