El que suponía ser una estrella para el proceso de cambio que llegó al poder en la elección general de 18 de octubre de 2020 con 3.494.052 (55,11%) de los votos válidos convirtiéndose Luís Arce Catacora como presidente de la República de Bolivia, en los cinco años de mandato presidencial su popularidad se ha reducido a 3,14% expresada en el sondeo de opinión de su candidato Eduardo del Castillo por el MAS IPSP.
La deplorable administración del Estado con tráfico de influencias familiar (Botrading, Adán y Eva, San Marcos); corrupción en diversos ministerios; manipulación de la justicia con magistrados autoprorrogados (5 en el TCP y 2 en el TSJ) capaces de actuar como elefantes en una cacharreria sometidos a los vaivenes partidistas del actual gobierno; falta de dólares, colas interminables para carburantes e importación de combustibles con sobreprecios identificados por la Comisión especial de la Cámara de Diputados en el caso Botrading en etapa de investigación preliminar contra autoridades ejecutivas de YPFB en la fiscalía departamental de La Paz; consorcio de ministro de justicia, vocales, jueces, abogados y funcionarios judiciales; veto injustificados a exportaciones de productos; inflación del 34%; avasallamientos sistemático por grupos armados a propiedades (Más de 140 afectadas); degradación moral institucional y compras de bienes y servicios sin licitación pública, entre otros, no solo que ha deslegitimado al presidente, sino que le ha salvado la crisis en antesala inminente de las elecciones generales, en la que primó la prudencia del pueblo y sus organizaciones vivas al ser conscientes qué su mandato fue nefasto y el soberano hoy decidirá en las justas electorales -el final del ciclo de 20 años- y el comienzo de esperanza y sensibilidad social plena e integral.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) ha hecho conocer que en la Elección General para presidente, vicepresidente, Senadores y Diputados uninominales, plurinacionales y supraestatales que se desarrolló el domingo 17 de agosto: 7.937.138 ciudadanos están habilitados para sufragar. De los cuales, 7.567.207 fueron habilitados para votar en todo el territorio nacional y 369.931 en 22 países en el exterior. Esto indica que el padrón electoral creció en 604.213 con relación a los habilitados en la última elección de octubre de 2020, siendo el Departamento de Santa Cruz el que registra el mayor número de habilitados 2.071.967 renegando a La Paz a segundo lugar con 2.047.825 y a Cochabamba al tercer puesto con 1.443.013 votantes habilitados.
Para garantizar la transparencia y seguridad de las elecciones generales y toda la cadena de custodia de la normalidad del proceso democrático, arribaron al país desde semanas atras y se despegaron a los distintos departamentos 89 Observadores de la OEA y 135 de la Unión Europea (UE). En versión de la ministra de Relaciones Exteriores de Bolivia, Celinda Sosa Lunda participan 19 organismos veedores internacionales y 5 nacionales, entre ellos el Parlamento Andino, el Mercosur y la Asociación Política de América Latina y El Caribe y otros.
La Sala Plena del Órgano Electoral Plurinacional ha decidido la aplicación continua y sostenida del Sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (Sirepre), cuyo objetivo es mantener informada a la población boliviana del escrutinio de las actas y sus resultados de cada Alianza Política en cada mesa debidamente firmada por los jurados y delegados políticos de las organizaciones participantes. Lo llamativo y preocupante es que la fotografía oficial tomada por los jurados luego del cierre del escrutinio exenta de toda observación impugnatoria y remitida al Centro del Sirepre controlado por técnicos del TSE -estos datos o cifras- no tengan carácter vinculante o la cualidad de definitivos. Esta medida, pone en duda superlativo la transparencia e idoneidad del colectivo de jurados y el control in situ de los delegados de partidos y de los ciudadanos sufragantes que tienen derecho a abonar el control y la legalidad del acto de resultados. ¿Entonces, para qué están los jurados si el recuento público no es vinculante y obligatorio para el Tribunal Supremo Electoral? Cuidado con la trampa que el pueblo no va a dejar escapar a los responsables.
No se debe olvidar que la preclusión por etapas precluye al menos esa ha sido la regularidad y normativa del proceso en perspectiva regulatoria del Código Civil. Asimismo, las formas políticas y la discursiva del vocal que le gusta los medios (Daniel Atahuichi o Tahuichi Tahuichi) no solamente tienen que ser intelectualmente pensable, sino que tienen que ser, además, técnicamente organizables y responsables por la importancia y trascendencia del proceso democrático.
El electorado con fe y sabiduría sabe que al depositar su voto y controlar a su vez en las mesas respectivas, que ha cumplido con su deber político y su derecho de decidir por aquella Alianza democrática constitucionalmente que se parece más a Bolivia y que es capaz esa Alianza Política de integrar las necesidades urgentes en las diferentes sensibilidades, fundamentalmente, aquella que le dé certidumbre, trabajo, libertad y mejor educación para las familias bolivianas.
En esta jornada electoral de 17 de agosto, los ciudadanos han asumido su rol más importante, al entender que el principio de legitimación democrática aceptado generalmente como la única forma legítima de conformar los órganos del poder del Estado, solo en términos políticos los bolivianos somos iguales, por la titularidad y el ejercicio del -derecho político al sufragio-, secreto, libre y consciente e igual. Afortunadamente, los resultados ya están mostrando que las Alianzas democráticas liberales y transformadores que pondrán punto final a los procesos indebidos con presos, amnistiados, perseguidos, privados de derechos civiles e impunidad para los del proceso de cambio se parecen más a las familias bolivianas por las múltiples pluralidades y sensibilidades que albergan en sus propuestas.
Los votantes con su decisión ya están diciendo conforme llegan los resultados parciales de los nueve Departamentos de Bolivia que la Constitución de 2009 y quienes se entornillaron con ese texto, ya no es un marco donde se puedan buscar soluciones satisfactorias a todos los segmentos de la población boliviana; más aún, si esa nueva burocracia del MAS IPSP presidentes, ministros, viceministros, gerentes y autoridades ejecutivas de órganos ejecutivo, administrativo, judicial, legislativo y empresas Estatales se han apropiado de la Constitución y de la economía del Estado y la han convertido como que es solo de esa clase y, por tanto, pueden utilizarla como herramienta de combate político y dar el zarpazo al adversario político.
Aquí viene la expectativa nacional y del mundo con los resultados del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de las elecciones generales de 17 de agosto, que perfila un escenario hacia una mayoría absoluta de producirse el diálogo y el sistema de pactos de Alianzas con valores democráticos. Así quedan las posiciones de los presidenciales habilitados y que participaron en la jornada democrática, única y singular en momentos de quiebre de la crisis profunda en que vive el país:
Al 90% del cómputo, Rodrigo Paz (PDC) 32, 04%; Jorge Tuto Quiroga (Alianza Libre) 26,8%; Samuel Doria Medina (Alianza Unidad) 19,97%; Andrónico Rodríguez (Alianza Popular) 8,08%; Manfred Reyes Villa (APB Súmate) 6, 64%; Eduardo del Castillo (MAS IPSP) 3,14%; Johnny Fernández (AFP) 1,6% y Pavel Aracena Vargas (ADN) 1,45%
Rodrigo Paz con su discurso de pacificar al país, erradicar la corrupción, legalizar a los que no pagan tributos y distribución de los recursos del cincuenta por ciento para las regiones se ha ubicado en el primer lugar con al menos 14 senadores y 43 diputados; seguido de Jorge Tuto Quiroga que al ocupar el segundo lugar ha logrado obtener 13 senadores y 39 diputados. Se viene el balotaje entre ambos candidatos el 19 de octubre, cuya diferencia de votos es de 250.000.
Un detalle importante es que la democracia ha ganado y el gran perdedor es el MAS IPSP que gobernó dos décadas y ahora no tiene representación en el Senado, como consuelo por lo menos alcanzó 5 Diputados. Pero, por afuera de la ALP el voto nulo del 17,5% que no es todo atribuible a Evo Morales podría golpear por la periferia y desde Lauca Ñ. Por fortuna los partidos democráticos si pactan en el seno de la Asamblea Legislativa Plurinacional sumarian dos tercios suficiente para proyectar el cambio de modelo judicial, económico y social.
Entendemos que comienza un nuevo ciclo en la historia de Bolivia para construir un país con libertades y vigencia del Estado de Derecho. El pueblo tiene la oportunidad en el balotaje de reafirmar su convicción democrática con fe y esperanza eligiendo al presidente y vicepresidente para cinco años de seguridad y progreso.
El profesor Gustavo Aguilera Izaguirre dice: "La función Constitucional de la administración pública se centra en el servicio objetivo al interés general". Los acuerdos entre las fuerzas políticas deben seguir ese norte y comenzar con los que han recibido la confianza de millones de bolivianos.
El autor es abogado constitucionalista y defensor de DDHH