Sociedad

10 de agosto de 2017 18:08

Por primera vez en años, la familia de Eva Quino disfrutará del calor de un hogar propio

La casa ubicada en el Distrito 12 de El Alto fue construida en 22 días con una inversión de 27 mil dólares.

quino La nueva vivienda de la familia. Foto:ANF
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La Paz, 10 de agosto (ANF).-  Alan Quino de 19 años, junto a su familia, siempre vivió en alquiler o cuidando casas. Para él tener un hogar propio era un sueño casi imposible por la condición humilde de sus padres que apenas podían alimentar a sus seis hijos. Tan dramática fue su situación que una de sus integrantes, Eva Quino de 12 años, murió por desnutrición crónica en marzo pasado.

La muerte de la menor conmovió al país entero, incluyendo a las autoridades que desde ese entonces prometieron ayudar a la familia.

El sueño cumplido

A casi cuatro meses de la muerte de Eva, sus padres  (Eliseo Vega y Lourdes Quino) y hermanos (Alan (19), Antonio (14), Serafina (7), Andrés (8) y Paola (3)) recibieron una casa modelo de parte del Gobierno, cuya construcción fue especialmente diseñada para la familia y consta de tres dormitorios, un baño, una cocina y una sala.

Don Eliseo  entraba y salía del espacio para recorrer cada centímetro de su nueva vivienda en la zona de Alto Chijini del Distrito 12 de la urbe alteña. No pudo contener su emoción al observar a sus hijos pequeños que jugaban felices en la sala.

“Nunca he tenido una casita para mis hijos, siempre he vivido de inquilino o de cuidador. Me siento de maravilla, no lo puedo creer. Sé que mi Evita es mi angelita y con su ayuda estamos recibiendo tanta bendición”, relata, mientras abraza a su hijo mayor.

El hombre dice que antes de la muerte de su hija trabajaba comercializando artesanías y que en cada ventaba ganaba entre 200 y 500 bolivianos que debía costear el alquiler y la alimentación de sus pequeños.

Cuando sus hijos le pedían ropa, don Eliseo no podía negarse, pero tampoco contaba con el dinero suficiente para comprar indumentaria nueva y siempre optó por ir al barrio chino, a la feria 16 de Julio, donde compraba prendas con un valor de dos y máximos tres bolivianos.

“Nunca les he podido comprar ropa nueva a mis hijitos. Me iba rezando al barrio chino para que me aparezcan zapatitos (usados) baratos y me comprara ropa de dos a tres bolivianos”, recuerda.

Actualmente, su situación mejoró bastante por el aporte económico que hace Alan, el hermano mayor que básicamente se responsabilizó de la familia trabajando como Asistente Administrativo en el Fondo Productivo Social (FPS) con un sueldo de 3.420 bolivianos, pero con los descuentos recibe un líquido pagable de 2.890 bolivianos que es destinado a los gastos de su casa y recreos.

El joven sostiene que es un “sueño cumplido” tener una casa propia. Asegura que desde niño fue su anhelo, sobre todo cuando su madre le dejaba al cuidado de sus hermanos menores en una sola habitación por largas horas pasando hambre.

Uno de esos días dice que llegó a tener miedo a los espacios cerrados pensando que su progenitora los abandonaría para siempre.

“Siempre quise tener mi cuarto propio y lo mismo para mis hermanos. Tengo un trauma porque cuando era niño mi mamá nos abandonaba y ya no me gustaba estar en un solo cuarto. Ahora con tantos espacios vamos a estar mucho mejor”, dice.

Su sueño más grande continúa latente, que es estudiar Ingeniería Civil y que lo hará el próximo año en una universidad privada por su trabajo.

Pese a que le falta tiempo, Alan afirma que ayuda con las tareas a sus hermanos e incluso invirtió parte de su sueldo para que su mamá adquiera algunos productos y lo puedan vender ambulando por las calles de El Alto y así ganar algo de sustento.

“Se lo he comprado fósforos, virulanas para ollas, pasta dental, cepillos de dientes y otras cositas que ya está vendiendo en las calles, aunque estos días ha estado mal de sus pies, pero está superando la tragedia”, explica, a tiempo de asegurar que la ausencia de su progenitora a la entrega de su vivienda fue por motivos de salud.

Una de las habitaciones de la nueva vivienda


La casa fue construida en 22 días

El terreno de la familia tiene una superficie de 220 metros cuadrados, pero la casa está construida en 80 metros cuadrados y tiene característica de alta tecnología que fue aplicada por una empresa constructora de Corea, según afirma el director de Desarrollo Productivo de la Agencia Estatal de Vivienda, Fernando Ponce de León.

“Esta vivienda se ha construido en el marco de un convenio con una empresa coreana que ha ofrecido una casa con tecnología especial para acelerar su edificación. Se ha usado tres tipos de paneles con base en fierro y un relleno de plastaformo denso que tiene cualidades para proteger del ruido y el frío”, explica.

Ponce de León revela que este prototipo de vivienda que costó 27 mil dólares y fue erigida en sólo 22 días es la primera en el país, sin embargo dijo que se prevé implementar otras.

“Es una casa experimental y queremos aplicarla en el país porque ha cumplido todas las condiciones. Además no necesita mucha mano de obra. Esta vivienda que cuenta con tres dormitorios, un living comedor, un cuarto de baño y cocina se ha construido en 22 días”, remarca.


El nuevo hogar

Entretanto, el vicepresidente Álvaro García Linera que entregó la vivienda le recomendó a Alan cuidar con esmero a su familia, sobre todo a los más pequeños y comprometió su apoyo y seguimiento a su caso.

Además de la casa, la familia Quino también recibió víveres, sillas, una mesa, una computadora, zapatos, ropas, mochilas y material escolar, entre otros implementos de primera necesidad.


La familia completa de la menor fallecida Eva Quino

/MLA/ 



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