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Nacional Sociedad

Cuidados paliativos, un derecho humano ausente del sistema de salud

El hecho de que los cuidados paliativos no estén incorporados en el Sistema de Salud de Bolivia deriva en que no haya ítems para paliativistas ni formación de profesionales.
1 de Junio, 2018
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Imagen ilustrativa . Foto: Internet
La Paz, 1 de junio (ANF).- Cuidados paliativos es un derecho humano de los enfermos terminales o crónicos que no es parte del sistema de salud de Bolivia. Grupos multidisciplinarios de profesionales trabajan en promover esta práctica que busca dar dignidad a los pacientes hasta el final de sus vidas, a través de cuidados integrales.

“Los cuidados paliativos son los cuidados integrales que se le hacen a una persona que tiene una enfermedad terminal o una enfermedad crónica, como cáncer, VIH, alzheimer, diabetes y otras”, explicó la psicóloga Marcela López.

El objetivo de los cuidados paliativos es prevenir y aliviar el sufrimiento de un paciente terminal o crónico, así como brindar una mejor calidad de vida en lo posible.

“Es cuidar y acompañar en ese proceso: primero, de asimilar la enfermedad, de aceptarla, de vivir con ella y el cuidado está dirigido a mejorar la calidad de vida en lo posible; así como tratar de evitar el sufrimiento”, manifestó López, quien trabaja en el centro de salud Jesús Obrero-FUNDASE, que funciona en la ciudad de El Alto.

Normativa inexistente

El hecho de que los cuidados paliativos no estén incorporados en el Sistema de Salud de Bolivia deriva en que no haya ítems para paliativistas ni formación de profesionales. Los pacientes no pueden acceder a ese servicio vital para dar calidad de vida y aliviar el sufrimiento.

La Carta de Praga sostiene que “se urge a los Gobiernos a aliviar el sufrimiento y a reconocer los cuidados paliativos como un derecho humano”. La falta de suministro de cuidados paliativos por los gobiernos puede considerarse también trato cruel, inhumano o degradante, por lo que existe la necesidad de que el Sistema de Salud incluya estos cuidados como parte de los servicios que se brindan.

Existe un proyecto de ley que busca dicho objetivo, pero falta voluntad política para hacerlo realidad, señaló uno de los proyectista que prefirió mantener su nombre en reserva.

En 2014 la OMS comunicó que anualmente más de 40 millones de personas requieren cuidados paliativos, pero menos del 1% los reciben. El aumento progresivo del envejecimiento poblacional y el de las enfermedades crónicas no transmisibles es el principal factor de este incremento.

Se quiere impulsar una Alianza

Está en proceso de conformación la Alianza Boliviana de Cuidados Paliativos (ABCP) dirigido por Martín Vargas, médico especialista en cuidados paliativos formado en Argentina.

Una de las experiencias pioneras es la del Centro de Salud Jesús Obrero de la ciudad de El Alto, donde se practica dichos cuidados. Otra experiencia que se está implementando es en la Corporación del Seguro Social Militar (Cossmil).

Por otro lado, en el Hospital del Niño ya se está brindando desde hace unos tres años el programa de Cuidados Paliativos para pacientes terminales de cáncer.

“Se ha implementado un consultorio especializado que es multidisciplinario, en el que participan médicos especialistas oncólogos, especialistas en dolor, médicos generales, trabajadoras sociales, enfermeras, fisioterapeutas, haciendo que el niño permanezca en su hogar, que reciba visitas de parte del equipo multidisciplinario y de esta manera sus últimos días tengan una calidad de vida apropiada”, sostuvo el director de ese nosocomio, Alfredo Mendoza, entrevistado por ATB.

Actualmente los niños de oncología reciben la atención y la intensión del hospital es ampliar a otras unidades. Los profesionales recibieron capacitación en Chile.

Asimismo la ONG Sentec (Sociedad de Enseñanza Técnica Integral) lleva a cabo hace ocho años el proyecto denominado Cuidados Paliativos, con el apoyo de grupos de profesionales voluntarios que llevan acciones destinadas a acompañar y mejorar la calidad de vida. Además, la organización cuenta con publicaciones y apoya procesos de formación sobre la temática.

Si bien se han impulsado cursos de formación de manera virtual, la Universidad Privada Franz Tamayo de El Alto en mayo promovió un diplomado presencial sobre Cuidados Paliativos, el primero de su tipo, en el que participaron desde médicos, enfermeras, psicólogos, fisioterapeutas, trabajadores sociales, nutricionistas, entre otros.

Cómo nacen los cuidados paliativos

De acuerdo a Marcela López, en países de la región como Argentina y Chile, además de haber incorporado los cuidados paliativos al Sistema de Salud, se cuenta con los llamados Hospices, que son casas equipadas para atender a los enfermos terminales o crónicos. En ellos, muchos pacientes terminan su vida y otros ingresan temporalmente, incluso para que los familiares tengan opción de tener un tiempo de descanso.

La palabra Hospitium hace referencia al sentimiento cálido hacia un huésped. Durante la Edad Media los hospicios fueron lugares de acogida para peregrinos, que muchas veces llegaban enfermos. Pero el Movimiento de Hospicios Modernos se dio gracias a St Christopher’s Hospice en Londres, en 1967, cuando se vio la importancia del acompañamiento emocional, social y espiritual, para lograr mejoras significativas en la calidad de vida de los enfermos en fin de vida.

En 1980 la Organización Mundial de la Salud (OMS) incorporó oficialmente el concepto de cuidados paliativos y promovió el Programa de Cuidados Paliativos como parte del Programa de Control de Cáncer. Una década y media después la Organización Panamericana de la Salud (OPS) también lo hizo.

¿Qué son los cuidados paliativos?

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS) se trata del “cuidado activo e integral de pacientes cuya enfermedad no responde a terapéuticas curativas. Su fundamento es el alivio del dolor y otros síntomas acompañantes y la consideración de los problemas psicológicos, sociales y espirituales. El objetivo es alcanzar la máxima calidad de vida posible”.

En los Cuidados Paliativos ni se retrasa ni se adelanta la muerte, a diferencia de la eutanasia. Cuando se tiene un diagnóstico y no es posible una cura, empiezan los cuidados; es dejar que la enfermedad siga su proceso natural sin sufrimiento.

Como parte de los Cuidados Paliativos se habla del tratamiento del dolor, debido a que el dolor no deja que las personas asimilen el momento, “no te da tiempo de despedirte, de cerrar las cosas pendientes de tu vida, entonces eso es lo primero que se hace”. “Tendríamos que hablar de llevar una vida digna hasta el final”, acotó la psicóloga.  

“Una imagen que representa a los cuidados paliativos son las manos, porque las manos significan, cuidado, contacto, encuentro, y es un encuentro no invasivo, pero que tampoco es distante. Otro símbolo en cuidados paliativos son las mariposas, que significan transformación de algo y no el fin. Al dejar una memoria en tus seres queridos ya estas trascendiendo, ya te estás transformando”, señaló López.

Manifestó que nadie está libre de tener algún familiar o amigo en estado terminal que requiera cuidados paliativos para aliviar su dolor y mejorar su calidad de vida.

“Lo que hemos visto mucho es la impotencia de la familia, al ver a un ser querido padeciendo dolores”, dijo López.

Profesionales vinculados

Se considera la intervención de un equipo interdisciplinario integrado por: médicos, enfermeros, psicólogos, fisioterapeutas, trabajadores sociales, fisioterapeutas, nutricionistas (dependiendo de la necesidad de la persona) y acompañantes espirituales (dependiendo de la creencia de cada persona), entre otros especialistas.

Pilares fundamentales en cuidados paliativos

El primero, está relacionado a los aspectos físicos, y tiene que ver con la enfermedad, en cada enfermedad el cuidado es diferente. Por ejemplo, en el caso del cuidado de pacientes con cáncer, se aplica casi de forma generalizada el denominado tratamiento del dolor.

El segundo, que tiene que ver con los aspectos psicológicos, es decir el proceso emocional de la persona. Es normal que los pacientes al recibir su diagnóstico sientan miedo, ansiedad, tristeza, enojo y entonces se atiende esos estados emocionales.

El tercero, está referido al aspecto psicosocial y tiene que ver con el acompañamiento que se hace a la familia.

El cuarto, es el espiritual, “se refiere al sentido de la vida de esa persona, no necesariamente con el aspecto religioso, cada persona vive su proceso espiritual de manera diferente y tiene que ver con estas cuestiones del perdón, el cerrar tu biografía de la mejor manera, darle sentido a la vida que has tenido”, detalló la psicóloga.

/MAMP/FC/

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    Cuidados Paliativos,Salud en Bolivia,Sistema de salud