La Paz, 11 de diciembre de 2025 (ANF).- Ramiro Llanos, exdirector de Régimen Penitenciario, anunció que él y diversas organizaciones de la sociedad civil —en coordinación con la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB)— impulsarán un amplio movimiento nacional para transformar las cárceles del país. Según explicó, el objetivo central es promover un nuevo modelo de gestión carcelaria basado en la participación comunitaria y en la construcción colectiva de infraestructura.
Llanos informó que entre las primeras acciones previstas está la puesta en marcha de una campaña de donativos destinada a construir nuevas cárceles. “Desde la asamblea queremos armar esto y empezar los donativos para construir cárceles”, señaló a ANF, convencido de que la sociedad civil puede asumir un rol clave en la mejora del sistema penitenciario. Para él, no se trata de esperar grandes inversiones estatales, sino de activar la solidaridad ciudadana.
En ese sentido, el exdirector reiteró que el cambio penitenciario no depende del dinero, sino de la voluntad. Aseguró que colegios, periodistas, directores de radios y otras instituciones pueden aportar materiales como ladrillos, demostrando que “no se necesita plata, sino voluntad”. Su propuesta apuesta a un “yo colectivo” capaz de movilizar recursos humanos y materiales para iniciar la transformación.
Llanos explicó que este enfoque se inspira en un modelo aplicado en Brasil, donde las comunidades locales impulsan la construcción de cárceles utilizando sus propios medios. Mencionó, como referencia, iniciativas que han logrado levantar centros para 450 personas gracias al compromiso de la comarca.
“Todos tenemos que construir para servir”, afirmó, resaltando que la participación comunitaria puede romper la lógica tradicional de abandono estatal.
Sin embargo, Llanos advirtió que una reforma profunda del sistema penitenciario sólo será posible si se articula un “gran movimiento” social con liderazgo, integridad y firmeza. Recalcó su recomendación a las nuevas autoridades: “hay que saber pasar el charco sin mancharse”. Según dijo, cualquier gestión que se vincule “con los poderes, con el submundo criminal o con la policía” terminará replicando los mismos errores del pasado.
El exdirector insistió en que la transformación requiere tres pilares esenciales: voluntad política por encima del capital, administración exclusivamente civil de las cárceles y conocimiento técnico que permita romper con la inercia institucional. Para él, el control civil es clave para evitar distorsiones y garantizar que los intereses criminales no influyan en la gestión penitenciaria.
Llanos subrayó que la reforma debe enfrentar de raíz la corrupción estructural que afecta a la seguridad interna. Para ilustrarlo, recurrió a un ejemplo: un incendio jamás podrá ser detenido si el incendiario es el propio policía o el jefe policial. Bajo esa lógica, sostuvo que cualquier cambio real debe atacar las causas profundas del deterioro institucional y no sólo sus síntomas.
/FC/
Articulo sin comentarios