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Nacional Política

Entre crítica y deuda histórica: politólogos debaten el Estado Plurinacional en nuevo programa de Fides

Rafael Vilar cuestionó la viabilidad real del modelo plurinacional, mientras Vania Sandoval advirtió que el Estado sigue sin cumplir sus promesas históricas de inclusión.
4 de febrero, 2026 - 12:03
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Programa “Hablar de Bolivia con una Taza de Café”, conducido por la periodista Natalia Aparicio. Foto: Captura de video
Programa “Hablar de Bolivia con una Taza de Café”, conducido por la periodista Natalia Aparicio. Foto: Captura de video

La Paz, 4 de febrero de 2026 (ANF).- Durante el primer programa “Hablar de Bolivia con una Taza de Café”, conducido por la politóloga Natalia Aparicio y producido por el Grupo Fides, el politólogo Rafael Vilar planteó una crítica directa y contundente al modelo de Estado vigente en Bolivia, afirmando que el Estado Plurinacional “no existe ni ha existido nunca en la práctica”, al tratarse —según su análisis— de una construcción ideológica que no logró consolidarse como una estructura real y funcional del Estado.

El debate, que contó también con la participación de la comunicadora Vania Sandoval, abordó los orígenes, alcances y resultados del Estado Plurinacional instaurado tras la aprobación de la Constitución Política del Estado en 2009, en un contexto marcado por recurrentes tensiones políticas y sociales que reactivan la discusión sobre un eventual retorno a la República.

Desde una postura crítica, Vilar sostuvo que la plurinacionalidad proclamada en la Constitución quedó limitada al plano discursivo, sin traducirse en instituciones sólidas ni en una integración efectiva de la sociedad boliviana.

“El Estado Plurinacional no existe ni ha existido nunca en la práctica. Fue una entelequia, una construcción ideológica que no respondió a la realidad del país”, afirmó el analista.

El politólogo cuestionó además el concepto de “naciones” incorporado en la Constitución, señalando que la definición de nación implica elementos históricos, políticos y culturales mucho más complejos que el simple reconocimiento identitario.

“La idea de nación no se construye sólo desde la lengua o la identidad cultural; requiere una estructura política real y compartida, cosa que aquí no se consolidó”, sostuvo.

Según Vilar, lejos de fortalecer la cohesión nacional, el modelo plurinacional habría contribuido a una mayor fragmentación del imaginario estatal, sin resolver problemas estructurales como la desigualdad, la debilidad institucional o la falta de un proyecto común de país.

En respuesta, Sandoval enfatizó que el reconocimiento de los pueblos indígenas en la Constitución de 2009 no fue un acto improvisado ni una imposición coyuntural, sino la respuesta a demandas históricas acumuladas durante décadas, particularmente desde los pueblos indígenas de tierras bajas.

“La demanda de una Asamblea Constituyente y de un Estado que reconozca a los pueblos indígenas no nació en 2009 ni con un partido político; viene, al menos, desde la Marcha Indígena de 1990”, recordó.

Sandoval sostuvo que Bolivia, desde su fundación republicana, se constituyó excluyendo a los pueblos indígenas como sujetos colectivos, invisibilizando sus sistemas de organización, sus territorios y sus identidades culturales.

“Bolivia nació desconociendo a los pueblos indígenas como sujetos colectivos. La Constitución intentó corregir esa exclusión histórica”, explicó.

No obstante, la comunicadora fue enfática al señalar que el Estado Plurinacional no ha cumplido con las promesas que planteó, especialmente en relación con los pueblos indígenas más vulnerables.

El intercambio evidenció que, más allá de las diferencias conceptuales, existe coincidencia en que el modelo estatal vigente no ha logrado materializar plenamente sus objetivos, ni en términos de inclusión real ni de fortalecimiento institucional.

El programa cerró dejando abierta la reflexión sobre si el debate entre República y Estado Plurinacional responde a una discusión de fondo o si, por el contrario, encubre una problemática más profunda relacionada con la incapacidad del Estado de responder a las demandas históricas de integración, equidad y gobernabilidad en Bolivia.

/KHC/FPF/

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