Ir al contenido principal
 

Innovación y Educación

Consejos para identificar y tratar la depresión de forma efectiva

Liudmila Loayza, directora de la carrera de Psicología en la Universidad Franz Tamayo (Unifranz) explica que los trastornos mentales, como la depresión y otros problemas del comportamiento, son frecuentes en la adolescencia y la juventud actual.
22 de enero, 2026 - 13:38
Compartir en:
La depresión puede verse influida por diversos factores, como antecedentes familiares, situaciones de estrés intenso, entre otras.   Foto: Unifranz
La depresión puede verse influida por diversos factores, como antecedentes familiares, situaciones de estrés intenso, entre otras. Foto: Unifranz

La Paz, 22 de enero de 2026 (AND).- La depresión es un trastorno del estado de ánimo que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), afecta a más de 280 millones de personas en el mundo. Lejos de ser solo “estar triste” o atravesar un mal momento, se trata de una condición médica compleja que impacta en la forma de pensar, sentir y actuar, alterando la energía vital y la capacidad de disfrutar la vida. Reconocer sus señales a tiempo es clave para buscar ayuda y evitar que la enfermedad se agrave.

Liudmila Loayza, directora de la carrera de Psicología en la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, explica que los trastornos mentales, como la depresión y otros problemas del comportamiento, son frecuentes en la adolescencia y la juventud actual. “Esto responde a una combinación de factores biológicos, psicológicos y sociales que influyen en el desarrollo emocional de esta generación”, señala.

La académica advierte que la depresión no siempre es fácil de detectar, porque muchos de sus síntomas pueden confundirse con estados de ánimo pasajeros o ser minimizados por el entorno. “Sin embargo, existen cambios claros en la conducta y en las emociones que pueden dar indicios de que una persona está lidiando con esta enfermedad”, sostiene.

Entre los síntomas más comunes se encuentran:

  • Estado de ánimo deprimido la mayor parte del día, casi todos los días
  • Pérdida marcada de interés o placer por actividades que antes resultaban gratificantes
  • Cambios en el peso o el apetito
  • Insomnio o, por el contrario, dormir en exceso
  • Fatiga persistente o falta de energía
  • Sentimientos de inutilidad o culpa excesiva
  • Dificultad para concentrarse o tomar decisiones
  • Pensamientos recurrentes de muerte o suicidio.

También pueden aparecer irritabilidad, aislamiento social, ganas constantes de estar solo y una visión negativa sobre uno mismo o la vida. Si estos signos se mantienen por más de dos semanas, es fundamental buscar la orientación de un profesional de la salud mental.

“Ahí entramos los psicólogos, que estamos llamados a atender este tipo de situaciones. Pero los padres y la familia no pueden dejar que las cosas pasen como si nada; hay que buscar soluciones y acompañar activamente”, enfatiza Loayza.

Factores de riesgo y diagnóstico

La depresión puede verse influida por diversos factores, como antecedentes familiares, situaciones de estrés intenso, enfermedades crónicas o experiencias traumáticas. A ello se suman presiones sociales, dificultades económicas y entornos familiares poco contenedores, que pueden aumentar la vulnerabilidad emocional.

Desde un enfoque clínico, los estudios de la American Psychiatric Association indican que se utilizan guías oficiales para identificar la depresión, como el DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales) o la CIE-11 (Clasificación Internacional de Enfermedades de la OMS). Estas herramientas establecen que, para considerar un diagnóstico de depresión, la persona debe presentar al menos cinco de los síntomas mencionados durante dos semanas consecutivas.

“El uso de estas guías busca que el diagnóstico sea más claro, confiable y estandarizado, evitando confusiones y permitiendo un abordaje adecuado desde el inicio”, explican los investigadores que trabajan con estos criterios.

Avances en el tratamiento

En la última década, los avances en el tratamiento de la depresión han transformado la manera de abordar esta enfermedad. La psicoterapia, especialmente la terapia cognitivo-conductual, continúa siendo una de las herramientas más efectivas, ya que ayuda a los pacientes a identificar y modificar patrones de pensamiento negativos, además de recuperar habilidades emocionales fundamentales.

“Es necesario hacer un diagnóstico para ver el tipo de depresión, porque varía según la intensidad, la frecuencia y el tiempo. El abordaje es diferente en cada caso”, aclara Loayza.

Por otro lado, los medicamentos antidepresivos de última generación, con menos efectos secundarios y mayor precisión, han ampliado las opciones de tratamiento para quienes requieren apoyo farmacológico. La conocida Prozac, por ejemplo, presenta propiedades antiinflamatorias y neuroprotectoras que, combinadas en dosis bajas, pueden acelerar el proceso terapéutico. Asimismo, alternativas como inyecciones o parches facilitan la absorción directa del fármaco en el torrente sanguíneo para llegar al sistema nervioso central.

Hoy, la combinación de enfoques —psicoterapia, medicación, hábitos de vida saludables y apoyo social— constituye el estándar más efectivo para tratar la depresión. Practicar ejercicio físico de forma regular, mantener rutinas de sueño estables, fortalecer los vínculos afectivos y evitar el consumo de sustancias son pilares que complementan la intervención clínica.

Además, la sensibilización social cumple un papel crucial. Hablar abiertamente sobre la salud mental ayuda a reducir el estigma, promueve la empatía y motiva a más personas a buscar ayuda profesional. “La depresión se puede tratar y superar, pero para ello es indispensable reconocerla, no minimizarla y actuar a tiempo”, concluye Loayza.

Comentarios

Articulo sin comentarios