La Paz, 13 de octubre (ANF).- El Papa León XIV presentó su primera exhortación apostólica, titulada Dilexi te (“Te he amado”, traducido del latín), donde invita a repensar nuestra relación con la pobreza social y con la injusticia. El texto, difundido por la Santa Sede, continúa el proyecto iniciado por el Papa Francisco en torno al tema del amor del Corazón de Cristo, desarrollado previamente en la encíclica Dilexit nos.
El documento, hecho público el 4 de octubre desde la Santa Sede, propone una espiritualidad donde el amor a Dios se verifica en el amor concreto hacia los excluidos. “No estamos en el horizonte de la beneficencia, sino de la Revelación”, afirma León XIV.
En la introducción, el Papa explica que asumió como herencia el documento preparado por su predecesor y lo enriqueció con reflexiones propias, proponiéndolo al inicio de su pontificado para recordar “la fuerte conexión entre el amor de Cristo y su llamada a acercarnos a los pobres”.
El Papa señala distintas dimensiones de la pobreza (material, social, moral, espiritual y cultural) y denuncia los sistemas económicos que generan inequidad. León XIV destaca que “la pobreza no es una elección para la mayoría” y rechaza la idea de que la meritocracia justifique las desigualdades.
“La pobreza no es una elección para la mayoría. Decir lo contrario es ceguera y crueldad”, advierte el pontífice.
El documento también denuncia la violencia estructural contra las mujeres pobres, la desnutrición infantil, la migración forzada y la exclusión educativa, llamando a una conversión cultural que supere la lógica del éxito y la acumulación.
Advierte, además, sobre la existencia de estructuras de pecado que perpetúan la exclusión y la injusticia. Estas estructuras, según el Papa, se manifiestan en modelos económicos, políticos y culturales que colocan el lucro por encima de la dignidad humana y que, bajo apariencias de progreso, consolidan mecanismos de descarte. León XIV subraya que combatir la pobreza requiere no solo asistencia, sino una transformación profunda de estas estructuras, mediante la conversión personal y comunitaria.
Dilexi te concluye con un llamado a la Iglesia universal a renovar su compromiso con los más necesitados y exige mantener viva la atención a los pobres como parte esencial de la misión eclesial.
El texto interpela también a los cristianos que, según el Papa, se dejan contagiar por ideologías mundanas que ridiculizan la caridad. “Siempre es necesario volver a leer el Evangelio”, afirma, “para no sustituirlo con la mentalidad del mundo”.
Repercusiones
La publicación generó reacciones en movimientos sociales y líderes políticos. El presidente brasileño Lula da Silva, durante su visita al Vaticano el fin de semana, pidió al Papa impulsar un “movimiento de indignación contra la desigualdad”, mientras organizaciones como Cáritas citaron el documento en foros internacionales.
Dilexi te no es solo un texto religioso: es una propuesta ética, cultural y política que desafía a la Iglesia y al mundo a mirar el rostro de Cristo en los pobres.



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