Ir al contenido principal
 

Cuidado de la casa común

Greenpeace exige cuatro acciones urgentes en la COP30 para salvar la Amazonía

Greenpeace advierte que el mundo va camino a un calentamiento peligroso si no se abandona pronto el carbón, el petróleo y el gas. La organización pide a los gobiernos convertir sus promesas en acciones concretas para frenar la crisis climática.
18 de noviembre, 2025 - 19:23
Compartir en:
Parte de la Amazonia, uno de los ecosistemas más importantes de la Tierra. Foto: Internet
Parte de la Amazonia, uno de los ecosistemas más importantes de la Tierra. Foto: Internet

La Paz, 18 de noviembre de 2025 (ANF).- Greenpeace España ha publicado un llamado urgente en el marco de la COP30, convocada en Belém, para que los gobiernos transformen sus promesas climáticas en medidas concretas que protejan la Amazonía y frenen la crisis ambiental. 

Según la organización, 2025 se perfila como uno de los años más calurosos y la cumbre climática que se celebra “en el corazón de la Amazonía” tiene un enorme simbolismo político, ya que ese bioma es clave para regular el clima global. 

Greenpeace propone cuatro acciones urgentes para responder a la emergencia climática y forestal:

Plan de acción forestal global

La ONG exige que se comprometa un plan mundial para detener la deforestación y la degradación de ecosistemas críticos antes de 2030, protegiendo además los territorios indígenas. 

Denuncia que actividades como la agricultura industrial, la minería y la tala están destruyendo los bosques, y llama a responsabilizar a las grandes empresas (como JBS) y a las instituciones financieras que financian dichos negocios. 

Para Greenpeace, conservar y restaurar los bosques es una de las formas más efectivas para reducir gases de efecto invernadero, proteger la biodiversidad y salvaguardar los medios de vida de las comunidades indígenas. 

Transición rápida y justa desde los combustibles fósiles

Greenpeace advierte que la brecha de ambición climática pone al mundo rumbo a un calentamiento de entre 2,3 °C y 2,5 °C, según el PNUMA. 

Por ello, insta a los gobiernos a establecer un “Plan de Respuesta Global” para promover una transición definitiva hacia energías renovables, eliminando los subsidios fósiles y rechazando falsas soluciones como la compensación de carbono o la captura de carbono (CAC). 

Subraya que las reducciones deben ser profundas y equitativas, garantizando además los derechos de los pueblos indígenas y comunidades locales. 

Financiación climática con justicia fiscal

La organización reclama que “quien contamina, paga”: pide más fondos públicos para adaptación, mitigación y reparación del daño climático, y exige que los países del Norte global cumplan sus compromisos financieros del Acuerdo de París. 

Propone impuestos a las grandes empresas contaminantes, así como a personas con enormes fortunas, para financiar un fondo climático. Según Greenpeace, un pequeño impuesto a algunas grandes empresas fósiles podría aumentar significativamente los recursos para pérdidas y daños. 

También plantea que el Fondo para Pérdidas y Daños, acordado en la COP28, debe estar plenamente operativo durante la COP30 para atender a las comunidades más afectadas. 

Protección de los pueblos indígenas y defensores del medio ambiente

Greenpeace resalta que los pueblos indígenas son pieza clave para conservar la Amazonía, pero que enfrentan violencias, persecuciones y riesgos físicos. 

Exige que sus derechos territoriales, su sabiduría tradicional y su participación sean reconocidos y protegidos. Además, llama a garantizar su seguridad frente a agresiones. 

Para Greenpeace, la COP30 debe convertirse en un punto de inflexión: no solo hablar de metas climáticas, sino concretar acciones reales para detener la deforestación, eliminar los combustibles fósiles, asegurar la financiación climática y proteger a quienes defienden el planeta. 

/KHC/NVG/

Comentarios

Articulo sin comentarios