La Paz, 3 de julio de 2026 (ANF).- Representantes de 32 territorios colectivos de seis regiones firmaron un manifiesto para fortalecer la defensa de sus tierras frente al avance de las actividades extractivas, como la minería, los hidrocarburos y el agronegocio, que consideran una amenaza a su autonomía y formas de vida.
El documento, denominado "Manifiesto de Territorios Colectivos del Estado Plurinacional de Bolivia", fue aprobado durante el Encuentro Nacional de Territorios Colectivos y Economías Plurales, realizado en Santa Cruz en los últimos tres días, según el pronunciamiento difundido por la Fundación Tierra.
Entre los firmantes están el Jatun Ayllu Kirkiawi, el Ayllu Puñaca,la Nación Yampara, el grupo Chacobo-Pacahuara, los territorios Indígena Multiétnico I, II y III, el territorio Indígena Chimán, Tacana I y II y Pilón Lajas, entre otros.
Los firmantes, representantes de territorios del Chaco, Valles, Llanos, Chiquitanía, el Altiplano y la Amazonía, defendieron su derecho a la libre determinación y a la gestión de sus territorios de acuerdo con sus normas y sistemas propios.
En el manifiesto, los representantes indígenas expresaron preocupación por el crecimiento de actividades mineras, hidrocarburíferas, hidroeléctricas y agroindustriales que, según sostienen, afectan los suelos, los ríos, la biodiversidad y los medios de subsistencia de las comunidades, además de su modo de vida.
“Ante la arremetida extractivista contra nuestros territorios, tenemos que activar estrategias de control y defensa territorial a través del monitoreo, la vigilancia y el ejercicio de la jurisdicción indígena, la implementación de protocolos de consulta previa, libre e informada, la consolidación de gobiernos autónomos indígenas”, reclaman los pueblos indígenas en el pronunciamiento.
Asimismo, advirtieron que la expansión de la frontera agrícola, la tala de bosques y los incendios están provocando contaminación ambiental, pérdida de flora y fauna y una creciente presión sobre los territorios indígenas.
Los participantes también identificaron desafíos internos, como la fragmentación organizativa, la falta de coordinación entre organizaciones y las dificultades para renovar liderazgos y fortalecer la representación de las nuevas generaciones.
Frente a ese escenario, acordaron impulsar mecanismos de cohesión, vigilancia y control territorial, fortalecer los gobiernos autónomos indígenas, exigir el cumplimiento de la consulta previa, libre e informada y promover estrategias productivas comunitarias que permitan consolidar economías propias.
El pronunciamiento destaca además el aporte económico de los territorios colectivos al país mediante la producción de alimentos, bienes y servicios vinculados a los recursos naturales y los conocimientos tradicionales.
Los representantes concluyeron con una exigencia de respeto a la autonomía indígena, sus sistemas jurídicos, sus economías y su derecho a decidir sobre sus territorios, al tiempo que ratificaron su voluntad de mantener una acción coordinada para la defensa de sus derechos colectivos.
“No permitiremos que silencien nuestra voz ni que destruyan nuestra Casa Grande", señalaron en su comunicado.
JA
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