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Opinión

Negociación nueva derrota o un instrumento para la toma de decisiones

23 de Junio, 2026
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Bolivia, a docientos años de historia republicana sigue siendo un sujeto de estudio por sus particularidades, excentricidades, convivencia de culturas, orígenes de su población, particularidades de sus regiones y sobre todo por las abundantes y excesivas riquezas naturales con que cuenta en todos los confines de su territorio. Gracias a los recursos naturales, nos hemos sostenido desde la época pre colonial hasta nuestros días; sin embargo, nunca pudimos descollar ni salir de la calificación que nos da el mundo por nuestros indicadores y por ello nos catalogan como uno de los países mas pobres y subdesarrollados de América Latina. 

Los organismos internacionales nos catalogan como país en vías de desarrollo o menos desarrollados y si leemos a la Organización de las Naciones Unidas que a través del Índice de Desarrollo Humano (evalúa salud, educación e ingresos) ponen a Bolivia en el nivel bajo/medio, como el penúltimo de nuestra región. Según World Bank Blogs Bolivia está calificado en nivel “Ingreso Medio Bajo” en función al “Ingreso Nacional  Bruto (INB) per cápita”. En definitiva seguimos siendo un país subdesarrollado.

Subdesarrollado ¿porque?. “Porque Bolivia se caracteriza principalmente por una economía basada en la extracción y exportación de materias primas sin valor agregado, bajos ingresos per cápita, alta desigualdad y pobreza, instituciones débiles y una infraestructura y tecnología limitadas. Por su importancia describimos sus características. 

  1. Economía Extractivista y Dependencia: Históricamente, Bolivia ha basado su economía en la explotación de recursos naturales no renovables (como plata, estaño, gas natural y actualmente oro), lo que la hace altamente vulnerable a los precios internacionales. 
  2. Informalidad Laboral: Existe un alto porcentaje de empleo informal, donde gran parte de la población económicamente activa trabaja por cuenta propia en el comercio, el transporte o la agricultura de subsistencia, careciendo de beneficios sociales o estabilidad.
  3. Desigualdad y Pobreza: Aunque se han registrado avances, la brecha de ingresos sigue siendo significativa y amplias zonas, especialmente rurales, enfrentan altos niveles de pobreza. 
  4. Baja Inversión en Ciencia y Tecnología: El país destina un porcentaje mínimo de su Producto Interno Bruto (PIB) a la investigación y el desarrollo (I+D), lo que genera una alta dependencia de la tecnología importada y propicia la fuga de talentos. 
  5. Retos en Servicios Básicos y Salud: Existen disparidades regionales en el acceso a servicios básicos (agua potable, saneamiento) y en la calidad de la educación o infraestructura médica, factores fundamentales del Índice de Desarrollo Humano (IDH).” (Reserche Gate. INESAD). 

Es bueno sincerarse y es cierto que lo hacemos muchos en distintos mementos, desde diferentes sectores y de cualquiera de nuestras regiones, pero desgraciadamente nunca dialogamos, no coordinamos, no nos ponemos de acuerdo, no identificamos  nuestros factores críticos de éxito, no fijamos nuestras prioridades y por ende tampoco nuestros objetivos como país, buscando logros y resultados que beneficien a todos los ciudadanos de este Estado Nación. 

Ahora lo mas lamentable, es que lo vivido y las señales de estos últimos meses destruyeron cualquier interés por invertir en Bolivia y fracaso el crear condiciones para atraer interesados nacionales o extranjeros y lo más lamentable serán las consecuencias para nuestro futuro. Escuchamos en una entrevista televisiva la  marcada preocupación expresada por Alvaro Rios, ex ministro, quien estima que para  el 2030 0 2035 no tendremos gas, no tendremos energía, no tendremos electricidad, no tendremos refrigeración, calefacción y otros tantos derivados. Entonces este es el momento de empezar a tomar decisiones.         

Veamos ahora como entendemos el concepto de negociación, “es un proceso de comunicación y resolución de conflictos en el que dos o más partes con intereses compartidos, pero con puntos de vista divergentes, buscan llegar a un acuerdo mutuamente aceptable. Se basa en el intercambio de información, propuestas y concesiones para evitar enfrentamientos y beneficiar a todos los involucrados.” (Economipedia)

Negociación implica ponerse de acuerdo con base a una agenda que este enmarcada dentro de la legalidad, variables críticas de éxito y objetivos que se desea alcanzar para ponernos de acuerdo y negociar los alcances y los indicadores de resultados. Por su parte la “teoría de la negociación es el estudio de los procesos de toma de decisiones entre partes con intereses divergentes. Su objetivo es analizar, estructurar y optimizar las interacciones humanas para resolver conflictos, maximizando el valor conjunto o dividiendo recursos de manera estratégica.” (Wikipwdia)

Para asegurar el éxito del proceso de negociación es recomendables cumplir con etapas como preparación, discusión, propuesta y señales, intercambio, cierre; sin embargo, por lo que vimos como gran acontecimiento en nuestro país, el anunciado dialogo, dialogo, dialogo y Bolivia, Bolivia, Bolivia, ¿para que sirvió? Pueden haber muchas respuestas, la más significativa posiblemente sea el haber evitado enfrentamientos y muertes, aunque apreciamos que toda esta demora para dictar el estado de excepción no tuvo ningún sentido, no tuvo un propósito y no se percibe algún beneficio y menos alguna idea o propuesta para el resarcimiento a todos los sectores y a la población de las ciudades de La Paz y El Alto que sufrió cercada por mas de 50 días. 

Leímos con suma preocupación, diversas opiniones. Johnny Nogales, Director de asuntos corporativos de Nueva Economía escribio “TODOS DECEPCIONADOS”. Tiene mucha razón cuando dice: “Las negociaciones interminables, las concesiones sucesivas y las señales contradictorias han alimentado una percepción  de incertidumbre que tampoco contribuye a fortalecer la confianza pública.” .......”Y mientras ambas narrativas se desgastan, la sociedad entera contempla cómo se evapora la confianza”.......”Y quizás por eso la palabra que mejor describe el momento actual no sea victoria, derrota ni resistencia; es decepción.”                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                 

Es entonces ¿la NEGOCIACIÓN NUEVA DERROTA O UN INSTRUMENTO PARA LA TOMA DE DECISIONES?. Después de una negociación técnicamente, corresponde establecer una línea de acción o las acciones para encaminar un comportamiento con proyección futura, en otros términos se deben tomar decisiones. Preguntémonos. ¿Qué decisiones se tomarán después de haber demorado tanto para dictar el Estado de Excepción?  Toda decisión en una coyuntura como la que vivíamos, debe tener un resultado inmediato, proyectar la estrategia, delinear las políticas publicas críticas, los objetivos necesarios y todas las acciones que muestren el ejercicio de la autoridad y la responsabilidad por la función pública ante todos los ciudadanos del país. 

La toma de decisiones que debería ser la consecuencia lógica después de la realidad que nos asfixiaba y ahora que el gobierno tiene parcialmente el control del territorio nacional, no puede quedar con autoridades inoperantes ni la ineptitud de quienes hoy tienen la obligación de no volver a cometer errores en la conducción del país y no pueden seguir postergando las decisiones urgentes que son imprescindibles. 

Si vemos el concepto de toma de decisiones, “es el núcleo de la planeación y se define como la selección de un curso de acción entre varias alternativas. No puede decirse que exista un plan a menos que se haya tomado una decisión: que se hayan comprometido los recursos, la dirección o la reputación; hasta ese momento sólo existen estudios de planeación y análisis. Algunas veces los gerentes consideran que la toma de decisiones es su principal tarea, pues constantemente deciden qué hacer, quién debe hacerlo y cuándo, dónde, e incluso, cómo se ha de hacer; sin embargo, la toma de decisiones es sólo un paso en el sistema de planeación. Así, incluso cuando se actúa rápido y sin pensarlo mucho, o cuando una acción tiene influencia sólo unos minutos, la planeación está presente: es parte de la vida diaria de todos. Raras veces puede juzgarse un curso de acción aislado, porque virtualmente cada decisión debe orientarse hacia otros planes. (Koontz, Weihrich y Cannice. Administración)

Terminamos con tres preguntas, ¿como se sienten los dos negociadores?, ¿como se siente las representaciones de los sectores en el supuesto conflicto? ¿Habrán consolidado su poder psicológico y se sentirán con un gran logro o un fracaso? Los hechos de los próximos meses nos darán las respuestas.

El autor es administrador de empresas–director IICCA y docente Emérito UMSA