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Opinión

DESEMPLEO Y MENOS INGRESOS

11 de Agosto, 2016
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Editorial ANF

En el reciente discurso del presidente Morales, el 6 de agosto pasado, se indicó que el desempleo ha crecido en el país a un 4,4%, a la vez que, ya desde fin del año pasado se informaba, los ingresos por la venta del gas se reducirían a causa de la bajada en el precio del petróleo a nivel mundial.

Ambos factores, menos personas con posibilidades de acceso a un empleo formal estable y menor cantidad de recursos económicos para la inversión y el gasto, se convierten en un problema que en el corto plazo puede generar no sólo malestar sino inestabilidad política y económica
Una tarea pendiente en el país, evidenciada en este y otros gobiernos, es la generación de empleos formales y cierta estabilidad en los mismos. Las personas que están en edad laboral y que en las últimas décadas además cuentan con preparación profesional, por el mayor acceso a la educación superior, no siempre encuentran trabajo formal, principalmente los más jóvenes. En consecuencia el mundo de lo informal crece o el tener que incursionar en propios emprendimientos pequeños y sin garantías de sostenibilidad en el tiempo. 

A la dificultad de encontrar trabajo, que tal como afirmó el presidente está creciendo, se suman los obstáculos que se ponen a las empresas e industrias, principalmente pequeñas y medianas, al imponer una serie de medidas que no les permiten subsistir económicamente (sin negar la buena intención de las políticas sociales implementadas como el segundo aguinaldo, el aumento anual del salario mínimo, la contratación que garantice estabilidad, etc.). Y esto porque se piensa equivocadamente que el ritmo de crecimiento es uniforme e igual en todos los sectores o que las condiciones de contratación deben ser iguales para todos o la carga impositiva no tiene que considerar situaciones particulares. Así se agudiza el desempleo y el cierre de empresas como también la posibilidad de ingresos razonables, sin que afecten al empleado y al empleador.

Por otra parte, los volúmenes de exportación de gas a la Argentina no están en los estándares de otros meses a lo que se añade el menor precio con respecto al primer semestre del 2015 y el 2014. Eso quiere decir que hay menos ingresos en el ámbito que ha sido y sigue siendo la principal fuente económica del país: exportación de materias primas. 

Lo que no se ve por ninguna parte es una política de austeridad en el gasto público o la implementación de un plan de generación de recursos que no dependa de los hidrocarburos ni un programa eficaz para posibilitar a los jóvenes ingresar en el mercado laboral. Urge entonces replantear lo que se está haciendo para cambiarlo o mejorarlo, de otro modo tendremos menos dinero para lo básico y más gente buscando conseguirlo de cualquier manera.

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