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Opinión

EN EL PAÍS LA REALIDAD SUPERA LA IMAGINACIÓN

30 de Marzo, 2016
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Editorial ANF

A la hora de profundizar en el acercamiento a la realidad (y las realidades) de nuestro país, el punto de partida de nuestra reflexión bien podría ser la forma de gobierno, organización política, sistema electoral, administración de recursos públicos, modelo de desarrollo, administración de justicia y al menos una decena de tópicos más, en sus avances y retrocesos.

Sin embargo, pronto saltan a la vista una serie de hechos que no sólo complican el análisis sino que desafían, con creces, la imaginación y dejan a uno tan perplejo que llega a dudar si aquello es realmente posible. La serie de ejemplos son sólo algunos que sirven para ilustrar cómo la realidad “real” supera la imaginación.

El escándalo de corrupción en el ex Fondo Indígena (FONDIOC) hoy apenas resuena en el escenario político, en la información nacional o el debate público. Lo alucinante del caso es que se estaban evidenciando las reales dimensiones de la corrupción (millones de bolivianos) y apuntando a los y las responsables de la misma y de pronto el tema se calla, la cabeza del directorio del Fondo Indígena –Nemesia Achacollo- no está siendo investigada ni ha prestado declaraciones (¡Y era la más alta autoridad, de quien dependía todo!) y para añadirle gracia al asunto se liquida ese fondo y se crea otro nuevo, ¿con un cambio de nombre se quiere resolver todo?

Otra realidad: el asambleísta departamental de La Paz, Marín Sandóval, fue denunciado, suspendido y detenido por violencia ejercida contra su pareja e intento de feminicidio el año pasado. Luego de la denuncia su pareja se retractó, algunos asambleístas tuvieron que mantener la denuncia para que se le hiciese un proceso, el sindicado pidió ser suspendido pero con goce de haberes; ahora Sandóval quiere volver a ejercer de asambleísta (mientras se proyecta exigir certificados de no agresión para ser autoridad pública), su pareja por poco dice que no pasó nada y son fantasías de los demás, mientras su madre le rogaba que no se retracte. A lo mejor resulta que la víctima inocente es el Sr. Sandóval.

¿Más realidades? El fiscal departamental de La Paz fue encontrado en un lenocinio pues iba en rescate de un familiar “retenido” en el local; un ex vocal del Tribunal Supremo Electoral festejó su cumpleaños en una fiesta “azul” por partidarios del MAS; el supuesto hijo del presidente nació, murió, fue reconocido y otra vez está vivo y todo casi en el mismo acto;  el ministro de la Presidencia nunca supo que la Sra. Zapata ingresó a oficinas de sus dependecias al menos decenas de veces para asuntos privados y ahora resulta que al parecer intercambiaba mensaje vía whatsapp llamándole "preciosa" a lo q era correspondido con un solemne "mi Rey"; se organizan cumbres de la Madre Tierra y no hay políticas efectivas de tratamiento de la basura (todo se echa en la calle para que alguien lo recoja), no se controla la contaminación de las lagunas naturales, se explotan áreas reservadas y no se consulta a los pueblos indígenas habitantes de esos territorios y mejor no seguir pues ya no sabremos distinguir fantasía de realidad.

En definitiva, en Bolivia se puede robar, golpear, mentir y eso se hará ver como una realidad bondadosa.

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